Estos son algunos ejemplos de arquitectos que se animaron a más y convirtieron a un elemento de arquitectura que no siempre es tenido tan en cuenta, en obras maestras llenas de belleza.

Torre de vigi­lan­cia y de agua Sint: Jans­kloos­ter / Zecc Archi­tec­ten
Ubi­ca­da en medio de una reser­va natu­ral pro­te­gi­da, pro­pie­dad de Monu­men­tos de la Natu­ra­le­za; De Wie­den, en la pro­vin­cia de Ove­rijs­sel. Boei, Vitens y Monu­men­tos de la Natu­ra­le­za acep­ta­ron el plan de trans­for­mar una torre de vigi­lan­cia median­te una espec- tacu­lar ruta arqui­tec­tó­ni­ca que lo lle­va­rá has­ta una altu­ra de 45 m. Arri­ba, cua­tro ven­ta­nas ofre­cen una vis­ta de 360 gra­dos de De Wie­den y se encuen­tran uni­das al sue­lo por una intrin­ca­da estruc­tu­ra rea­li­za­da en made­ra reci­cla­da.

 
Esca­le­ra escul­tó­ri­ca en Villa en Mallor­ca: Stu­dio Mis­hin y ARUP

Dos ele­men­tos des­ta­can en la vivien­da. En el exte­rior un un ele­men­to de cobre cor­ta­do a láser que cru­za de este a oes­te toda la villa, sepa­ran­do las zonas de estar de las de ser­vi­cio. Este ele­men­to se relle­na con plan­tas tre­pa­do­ras. En el inte­rior des­ta­ca un espa­cio abier­to de dos altu­ras en el que la estruc­tu­ra per­fo­ra­da entra en la vivien­da y se incor­po­ra al dise­ño de la esca­le­ra prin­ci­pal. La esca­le­ra, que luce como gran ele­men­to escul­tó­ri­co, está hecha con pane­les de made­ra reves­ti­do de cobre.

 
Esca­le­ra orgá­ni­ca para la torre Amot Atrium
Situa­do en el hall de entra­da de la torre, es una extra­or­di­na­ria esca­le­ra escul­tó­ri­ca hecha de Poplar Ame­ri­cano. De hecho, el nom­bre del edi cio se extrae de su impre­sio­nan­te ves­tí­bu­lo de atrio, dise­ña­do por el arqui­tec­to Oded Halaf, que lle­gó con una idea radi­cal: cons­truir una esca­le­ra en for­ma de tor­na­do, una pie­za escul­tó­ri­ca que pro­por­cio­na­ría tan­to movi­mien­to e inte­rés en el orto­go­nal, Vidrio enca­jo­na­do, ves­tí­bu­lo alto de cua­tro pisos. Halaf tam­bién que­ría que la esca­le­ra estu­vie­ra libre de todo apo­yo visi­ble, una tarea com­ple­ja y apa­ren­te­men­te impo­si­ble, que debía ser con­tra­ta­da por un exper­to, que tenía la mez­cla correc­ta de cono­ci­mien­to, expe­rien­cia y una inmen­sa crea­ti­vi­dad.

 
Esca­le­ra Soli­ta­ria: Next-Archi­tects.
Cada pro­yec­tis­ta cons­tru­ye don­de pue­de Y este es un cla­ro ejem­plo que una esca­le­ra tam­bién pue­de no estar supe­di­ta­da a un edi­fi­cio, ella pue­de bri­llar por cuen­ta pro­pia. Este cla­ro ejem­plo se tra­ta de un ani­llo de ace­ro oxi­da­do se posa sua­ve­men­te sobre una coli­na de hier­ba en Rot­ter­dam sin tener ni prin­ci­pio, ni fin.