La pri­ma­ve­ra se acer­ca y para dis­fru­tar al máxi­mo de tu casa nada mejor que acon­di­cio­nar aque­llos espa­cios ver­des, para reci­bir a la épo­ca más bella del año de la mejor mane­ra.
El arri­bo del tiem­po pri­ma­ve­ral se hace evi­den­te en un jar­dín cuan­do la mayo­ría de las plan­tas que lo habi­tan salen de su letar­go y recu­pe­ran su aspec­to más vigo­ro­so y colo­ri­do. Pero para que ello sea posi­ble, es nece­sa­rio apro­ve­char las últi­mas sema­nas del invierno para lle­var ade­lan­te una serie de acti­vi­da­des sen­ci­llas que a la vez pue­den ser­vir para ale­jar al estrés, como cui­dar el cés­ped, apli­car fer­ti­li­zan­tes, tras­plan­tar ejem­pla­res, y rea­li­zar tra­ba­jos de poda.
Cui­dar el cés­ped:  Es nece­sa­rio rea­li­zar un tra­ba­jo de esca­ri­ca­do para sol­tar la capa de eltro que se ha for­ma­do con las hojas muer­tas, res­tos de tie­rra y raí­ces, que difi­cul­ta el paso del agua, el aire y los nutrien­tes y que pue­de fomen­tar la apa­ri­ción de hon­gos.
Este tra­ba­jo pue­de rea­li­zar­se en for­ma manual, uti­li­zan­do un ras­tri­llo con el cual se ara­ña la tie­rra, o recu­rrien­do a la ayu­da de una máqui­na esca­ri cado­ra. El mejor momen­to para rea­li­zar el esca­ri cado del jar­dín es cuan­do ya han pasa­do las eta­pas más rigu­ro­sas del invierno.
Reti­rar las malas hier­bas: Un mes antes de la lle­ga­da de la pri­ma­ve­ra, ya se pue­de comen­zar a loca­li­zar y eli­mi­nar a las malas hier­bas que cre­cie­ron en el jar­dín duran­te las tem­po­ra­das frías.
Podar las plan­tas: Los arbus­tos, rosa­les y tre­pa­do­ras del jar­dín serán los prin­ci­pa­les des­ti­na­ta­rios del tra­ba­jo de las tije­ras, sobre todo en la últi­ma quin­ce­na de agos­to.
Lle­ga la pri­ma­ve­ra y qué mejor que reci­bir­la con un jar­dín lis­to para dis­fru­tar de las plan­tas, flo­res y aves que nos trae una nue­va esta­ción.