De nada sir­ve tener en la fuer­za móvi­les con alta tec­no­lo­gía si el recur­so humano que los uti­li­za no está capa­ci­ta­do para hacer­lo.

¿Cómo des­cri­bi­ría Ud. la rela­ción entre el deli­to y la jus­ti­cia penal en estos últi­mos años?

El Gobierno de Alfre­do Cor­ne­jo ha hecho pro­fun­das trans­for­ma­cio­nes en la mate­ria. En el 2015 Men­do­za tenía una tasa de 9 homi­ci­dios cada 100 mil habi­tan­tes, hoy es de 5, lo que colo­ca a Men­do­za por deba­jo de la media nacio­nal.

Por otro lado, dis­mi­nu­ye­ron un 45% los robos agra­va­dos con uso de arma de fue­go. En esta trans­for­ma­ción, veri­fi­ca­da en hechos vali­da­dos por el Minis­te­rio Públi­co Fis­cal, ha teni­do un papel fun­da­men­tal la Ley 8.869 san­cio­na­da en 2016 que, des­de su apro­ba­ción, ha per­mi­ti­do con­tar con 915 pro­ce­sa­dos-dete­ni­dos más, es decir delin­cuen­tes que antes esta­ban en la calle y vol­vían a come­ter deli­tos y hoy ya no lo pue­den hacer, aca­ban­do con la lla­ma­da puer­ta gira­to­ria y dán­do­le for­ma a  una de las pre­mi­sas bási­cas en el Esta­do de Dere­cho, los delin­cuen­tes deben estar pre­sos.

¿Qué otra refor­ma con­si­de­ra impor­tan­te en mate­ria judi­cial?

Ade­más de lo dicho ante­rior­men­te, ha habi­do una fir­me deci­sión polí­ti­ca de orde­nar el Esta­do y par­ti­cu­lar­men­te la admi­nis­tra­ción de jus­ti­cia. Refor­mas que ha ges­tio­na­do el Poder Judi­cial pero que han sido impul­sa­das y acom­pa­ña­das tan­to por el Poder Eje­cu­ti­vo como el Legis­la­ti­vo. Des­de hace por lo menos 10 años se habla­ba de la nece­si­dad de que la Jus­ti­cia de Men­do­za ingre­se al siglo XXI, de la ora­li­dad, pero fue duran­te el actual gobierno don­de se lle­va­ron a cabo estas refor­mas. Por ejem­plo, año a año se repe­tía que la jus­ti­cia labo­ral esta­ba colap­sa­da.

La úni­ca solu­ción que se pro­po­nía era crear nue­vos juz­ga­dos, es decir, mayor buro­cra­cia y más gas­to. La actual admi­nis­tra­ción se ani­mó a cam­biar ese vie­jo para­dig­ma, ela­bo­ran­do un nue­vo Códi­go Pro­ce­sal Labo­ral que orga­ni­za y acor­ta pla­zos.

Es intere­san­te enten­der el sen­ti­do de la refe­ri­da ley, por­que incor­po­ra el con­cep­to de reite­ran­cia  para el dic­ta­do de la pri­sión pre­ven­ti­va. Ya no es nece­sa­rio tener una con­de­na ante­rior para que pro­ce­da la medi­da coer­ci­ti­va de la pri­va­ción de la liber­tad, esto expli­ca el aumen­to de dete­ni­dos en nues­tras cár­ce­les.

Se creó tam­bién una Ofi­ci­na de Con­ci­lia­ción Labo­ral, crean­do una ins­tan­cia de acer­ca­mien­to entre las par­tes que evi­ta que los con­flic­tos lle­guen direc­ta­men­te a la Jus­ti­cia, redu­cien­do así  en tan solo un año, un 40% los liti­gios labo­ra­les, que ade­más hoy son más ági­les. Tam­bién se refor­mó el Códi­go Pro­ce­sal Civil y se creó el Códi­go Pro­ce­sal de Fami­lia, todo ello con la cla­ra inten­ción de hacer más efi­cien­te el ser­vi­cio de admi­nis­tra­ción de jus­ti­cia.

¿Y el jui­cio por jura­dos, pue­de con­si­de­rar­se par­te de esta refor­ma estruc­tu­ral del sis­te­ma de jus­ti­cia?

Abso­lu­ta­men­te. Ya Alber­di, pre­vió en la Cons­ti­tu­ción de 1853 este sis­te­ma para nues­tra Nación, que nun­ca se imple­men­tó.

Las resis­ten­cias se basa­ban en que los ciu­da­da­nos no están capa­ci­ta­dos para deter­mi­nar cri­te­rios de ver­dad y jus­ti­cia, anacró­ni­co argu­men­to en una demo­cra­cia de base repre­sen­ta­ti­va.

Este ins­ti­tu­to resul­ta de gran valor si enten­de­mos que los miem­bros del Poder Judi­cial son los úni­cos que no son ele­gi­dos por el voto popu­lar. Los cons­ti­tu­yen­tes obser­va­ron cla­ra­men­te que eran fun­da­men­ta­les los jura­dos de ciu­da­da­nos para equi­li­brar el défi­cit de repre­sen­ta­ción del poder judi­cial. Nue­va­men­te, aquí se ve la volun­tad polí­ti­ca. Pro­yec­tos hubie­ron varios, por lo menos en los últi­mos quin­ce años, pero fue la admi­nis­tra­ción de Cor­ne­jo quien lo hizo efec­ti­vo. Los resul­ta­dos están a la vis­ta. Los ciu­da­da­nos de Men­do­za, a tra­vés de los jura­dos popu­la­res han demos­tra­do su capa­ci­dad para valo­rar los hechos. Recor­de­mos que el con­trol de lega­li­dad y la valo­ra­ción del dere­cho repo­sa en los jue­ces téc­ni­cos. Es sin dudas una herra­mien­ta que acer­ca al poder judi­cial con la ciu­da­da­nía.

¿Qué aspec­tos en esta mate­ria debe­rían modi­fi­car­se o pro­fun­di­zar­se duran­te el pró­xi­mo gobierno pro­vin­cial?

Con­ti­nuar con el pro­ce­so de expan­sión de la ora­li­dad en todas las mate­rias y de la media­ción como ins­tan­cia pre­via de solu­ción de los con­flic­tos para seguir dis­mi­nu­yen­do los índi­ces de alta liti­gio­si­dad en la jus­ti­cia. Todos temas que con cla­ri­dad, Rodol­fo Suá­rez vie­ne plan­tean­do. Como así tam­bién pro­fun­di­zar el desa­rro­llo tec­no­ló­gi­co apli­ca­do a la segu­ri­dad y al ser­vi­cio bási­co de admi­nis­tra­ción de jus­ti­cia, inten­si­fi­can­do por ejem­plo, la can­ti­dad de iden­ti­fi­ca­do­res dac­ti­la­res, facia­les y de paten­tes y la incor­po­ra­ción de más cáma­ras con un nue­vo soft­wa­re que per­mi­ta el reco­no­ci­mien­to de con­duc­tas sos­pe­cho­sas.

Seguir for­ta­le­cien­do el Regis­tro Pro­vin­cial de Hue­llas Gené­ti­cas, que hoy ya cuen­ta con apro­xi­ma­da­men­te 45.000 mues­tras y un com­pa­ra­dor de per­fi­les gené­ti­cos que uti­li­za el FBI de EEUU, el sis­te­ma CoDIS (Com­bi­ned DNA Index Sys­tem). Lo que se vie­ne, y Suá­rez lo ha dicho, es el sal­to cua­li­ta­ti­vo del big data y de la inte­li­gen­cia arti­fi­cial arti­cu­la­do con estos sub­sis­te­mas.

Otro aspec­to impor­tan­te tam­bién es avan­zar en una mayor pro­fe­sio­na­li­za­ción de nues­tras fuer­zas poli­cia­les. El recur­so humano es fun­da­men­tal para el éxi­to de cual­quier polí­ti­ca públi­ca, por lo tan­to debe­mos tener poli­cías que en su paso por el Ins­ti­tu­to Uni­ver­si­ta­rio de Segu­ri­dad Públi­ca ten­gan a su alcan­ce todos los medios para su for­ma­ción inte­gral, tan­to des­de el pun­to de vis­ta aca­dé­mi­co como de entre­na­mien­to.

De nada sir­ve tener en la fuer­za móvi­les con alta tec­no­lo­gía si el recur­so humano que los uti­li­za no está capa­ci­ta­do para hacer­lo. Hay que con­ti­nuar con las polí­ti­cas actua­les que han supues­to una fuer­te inver­sión pre­su­pues­ta­ria y pro­fun­di­zar­las, para que la Poli­cía de Men­do­za esté pro­vis­ta de los insu­mos y equi­pos téc­ni­cos nece­sa­rios para com­ba­tir y pre­ve­nir el deli­to.

Ser­gio Bru­ni
Juris­ta
Ase­sor
Docen­te UNCu­yo
Diplo­ma­do Uni­ver­si­dad de Sala­man­ca, Espa­ña.

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