El pro­gra­ma de sepa­ra­ción de resi­duos en ori­gen Dal­vian Ver­de lle­va seis años de vigen­cia y sus resul­ta­dos han ido mejo­ran­do pau­la­ti­na­men­te. En sus ini­cios, en 2013, el 4 % de los desechos domi­ci­lia­rios eran reci­cla­dos. Este año el volu­men se ele­vó a 9,3 %. El obje­ti­vo plan­tea­do para 2020 es incre­men­tar este por­cen­ta­je a 15 %, cifra que nos acer­ca­rá a los están­da­res inter­na­cio­na­les en reci­cla­do domi­ci­lia­rio.

Los encar­ga­dos del pro­gra­ma reco­rren a dia­rio la tota­li­dad del com­ple­jo resi­den­cial, que cuen­ta con más de 44 km. Reco­gen cer­ca de cua­tro tone­la­das de resi­duos por día.

Bol­sas de colo­res para los resi­duos

Todos los resi­den­tes reci­ben gra­tui­ta­men­te en Dos­sa tres tipos de bol­sas para colo­car sus resi­duos domi­ci­lia­rios. Están iden­ti­fi­ca­das por color a fin de orde­nar su reti­ro y pos­te­rior mama­ni­pu­la­ción. Según su con­te­ni­do, cada una de ellas debe usar­se como se des­cri­be a con­ti­nua­ción:

Bol­sa naran­ja: se uti­li­za para resi­duos húme­dos, por ejem­plo, res­tos de comi­da, vege­ta­les, enva­ses de car­tón con acei­tes o gra­sas, papel moja­do, ser­vi­lle­tas, etc.

Bol­sa ver­de: se emplea para colo­car los desechos des­ti­na­dos a ser reci­cla­dos, tales como bote­llas de vidrio o plás­ti­cas, cajas de car­tón, enva­ses de alu­mi­nio, cajas tipo tetra, dia­rios y revis­tas, entre otros.

Bol­sa negra: des­ti­na­da a los resi­duos ori­gi­na­dos por el cor­te del pas­to y el man­te­ni­mien­to del jar­dín.

Reco­men­da­ción al per­so­nal domés­ti­co

Dal­vian acon­se­ja brin­dar­le ins­truc­cio­nes al per­so­nal domés­ti­co para que conoz­ca la impor­tan­cia de la sepa­ra­ción de los resi­duos reci­cla­bles. Así podrá con­tar­se con su cola­bo­ra­ción para que dis­pon­ga de ellos correc­ta­men­te. En caso de duda, se sugie­re lla­mar a las ofi­ci­nas de Dos­sa para infor­mar­se ade­cua­da­men­te sobre cómo cla­si­fi­car cada desecho.

Vale recor­dar que tan­to las bol­sas naran­jas como las ver­des deben colo­car­se en el hon­go domi­ci­lia­rio. Las pri­me­ras son reco­gi­das por la maña­na y tras­la­da­das al vacia­de­ro públi­co de El Bor­bo­llón. Las segun­das tam­bién son reco­lec­ta­das en ese hora­rio y son des­ti­na­das al reci­cla­je. Los resi­duos de jar­dín, en tan­to, son remo­vi­dos por la tar­de según los hora­rios fija­dos para cada sec­tor.

El pro­gra­ma Dal­vian Ver­de man­tie­ne los con­tro­les nece­sa­rios para veri­fi­car la sepa­ra­ción de resi­duos en ori­gen. Se tra­ba­ja ardua­men­te con los reco­lec­to­res para garan­ti­zar un correc­to reti­ro y aco­pio de los desechos. Es por esto que se recuer­da que si los mate­ria­les reci­cla­bles se mez­clan con res­tos de comi­da o acei­tes, la bol­sa que­da inu­ti­li­za­ble y debe ser envia­da al vacia­de­ro públi­co. Como con­se­cuen­cia de ello, se pier­de todo el esfuer­zo rea­li­za­do y no logra con­tri­buir­se al cui­da­do del medio ambien­te.

Pun­tos ver­des en los bule­va­res

Los pun­tos ver­des colo­ca­dos en los bule­va­res y las cer­ca­nías de las pis­tas de salud han demos­tra­do ser de gran uti­li­dad, ya que su uso aumen­ta de modo expo­nen­cial. Estos hon­gos han sido colo­ca­dos estra­té­gi­ca­men­te para que los resi­den­tes dejen en ellos mate­ria­les reci­cla­bles de gran tama­ño, por ejem­plo, enva­ses de car­tón, esque­le­tos de made­ra y cajas con bote­llas. Per­so­nal asig­na­do man­tie­ne su lim­pie­za en for­ma per­ma­nen­te.

Dadas las con­sul­tas de resi­den­tes, se infor­ma que ele­men­tos metá­li­cos (por ejem­plo, cale­fo­nes, coci­nas o estan­te­rías) y plás­ti­cos duros (tales como sillas o repo­se­ras plás­ti­cas en desuso) deben ser depo­si­ta­dos al lado del hon­go. El per­so­nal de reco­lec­ción los reti­ra­rá por la tar­de. No obs­tan­te, se sugie­re dar avi­so a Dos­sa para que dis­pon­ga su reti­ro orde­na­da­men­te.

Agra­de­ce­mos a todos los resi­den­tes por su per­ma­nen­te cola­bo­ra­ción en el cre­ci­mien­to del pro­gra­ma Dal­vian Ver­de. Gra­cias a uste­des, logra­mos man­te­ner nues­tro com­pro­mi­so con el cui­da­do del medio ambien­te.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here