De los cientos de maravillosos lugares que posee el mundo, tenemos el placer de habitar en uno de ellos. A sólo pocas horas de Ciudad podemos recorrer la prístina belleza de nuestros paisajes, rodearnos de sabores inigualables y mucha adrenalina. Preparate para disfrutar el encanto de nuestra tierra.

PARQUE ACONCAGUA Entre nieves eternas

Su prin­ci­pal atrac­ción es el Cerro Acon­ca­gua, que con sus 6960 metros de altu­ra sobre el nivel del mar, se coro­na como
el pico más alto de Amé­ri­ca. Y como su nom­bre lo indi­ca, este cen­ti­ne­la de pie­dra nos da la bien­ve­ni­da a un sitio for­mi­da­ble, lleno de gla­cia­res y belle­za inmu­ta­ble.

ALTOS LIMPIOS Naturaleza árida

Ubi­ca­do en el extre­mo nor­te del oasis del río Men­do­za, for­ma par­te de la reser­va fau­nís­ti­ca y orís­ti­ca Tel­te­ca. Es un lugar asom­bro­so en el que pode­mos cami­nar sobre dunas admi­ran­do este impo­nen­te pai­sa­je. Es con­ve­nien­te visi­tar este lugar por la maña­na tem­prano o duran­te en el invierno.

LA LAGUNA DE LLANCANELO Rosados plumajes

Al sur de nues­tra pro­vin­cia pode­mos encon­trar un lugar para­di­sía­co que pue­de ser visi­ta­do todo el año. Es inigua­la­ble para rea­li­zar eco­tu­ris­mo, safa­ris foto­grá­fi­cos y dis­fru­tar del avis­ta­je de aves. Aquí podrás ver en todo su esplen­dor a una de las aves más her­mo­sas, el fla­men­co rosa­do.

EL SOSNEADO Al pie de Los Andes

Es un peque­ño para­je que se ubi­ca a 40 kiló­me­tros de Malar­güe. Inmer­so en los pai­sa­jes que anun­cian la cer­ca­na pre­sen­cia de la Cor­di­lle­ra de los Andes, este lugar nos invi­ta a dis­fru­tar de la extre­ma sere­ni­dad y la aven­tu­ra que rei­na en aque­llos colo­sos del oes­te.

UN POCO DE AVENTURA En verano

Cuan­do la ausen­cia de nie­ve deja al des­cu­bier­to un mara­vi­llo­so y colo­ri­do pai­sa­je,
el com­ple­jo Las Leñas se trans­for­ma en un pun­to de aven­tu­ra, adre­na­li­na y toda la diver­sión que podás ima­gi­nar, enmar­ca­da por la fas­ci­nan­te belle­za natu­ral de la mon­ta­ña cien­tos de acti­vi­da­des al aire libre te esta­rán espe­ran­do.

VINOS Y MÁS Tranquilidad y relax

Sería incon­ce­bi­ble reco­rrer Men­do­za y no dis­fru­tar de uno de sus encan­tos más reco­no­ci­dos a nivel mun­dial. Por eso no podés per­der­te la opor­tu­ni­dad de visi­tar algu­nas de sus bode­gas-hote­les. En ellas difru­ta­rás de ver­da­de­ros momen­tos de relax, her­mo­sos pai­sa­jes y degus­ta­rás de los mejo­res sabo­res de esta tie­rra.
Men­do­za ade­más de ser nues­tro hogar, tam­bién es un sitio lleno de mara­vi­llo­sas pos­ta­les para ser lle­va­das en los recuer­dos más que­ri­dos. Ani­ma­te a redes­cu­brir­la  y dis­fru­tá todo lo que ella nos ofre­ce: aven­tu­ra, relax, deli­cio­sos sabo­res, natu­ra­le­za, cul­tu­ra y mucho más. Reco­rre­la a cada pal­mo, pues en ella exis­ten cien­tos de his­to­rias para ser vivi­das, deján­do­te sor­pren­der nue­va­men­te por su sin­gu­lar encan­to.