El Fon­do Mone­ta­rio Inter­na­cio­nal vuel­ve con sus ana­lis­tas al país. El Cen­tro de Eco­no­mía Polí­ti­ca Argen­ti­na se mos­tró preo­cu­pa­do por el regre­so del orga­nis­mo nan­cie­ro.
Según el CEPA, los pro­to­co­los que el FMI pro­pon­drá a nues­tro gobierno para el mes de noviem­bre, lue­go de la pri­me­ra revi­sión des­pués de diez años de ausen­cia serán: deva­lua­ción, aumen­to de tari­fas, ajus­te fis­cal, reduc­ción de la infla­ción y eli­mi­na­ción de los sub­si­dios dis­tor­si­vos.
Los miem­bros del orga­nis­mo nacio­nal con­si­de­ran que Mau­ri­cio Macri pre­ten­de mejo­rar la nota cre­di­ti­cia del país fomen­tan­do las inver­sio­nes de empre­sas extran­je­ras; lo cual será difí­cil debi­do al achi­ca­mien­to del mer­ca­do interno, afec­ta­do por el estan­ca­mien­to del comer­cio inter­na­cio­nal y par­ti­cu­lar­men­te por el derrum­be eco­nó­mi­co de Bra­sil.
Pero por otro lado, los que se encuen­tran a favor de la inter­ven­ción del FMI en nues­tro país ase­gu­ran que com­ple­tar el artícu­lo cua­tro ser­vi­rá des­de el pun­to de vis­ta de las rela­cio­nes públi­cas, para com­ple­tar la nor­ma­li­za­ción del país y des­em­bol­sar más rápi­do cré­di­tos del BID y del Ban­co Mun­dial. Ade­más, afir­man que será posi­ti­vo por­que hace muchos años que no se lle­va a cabo, y resol­ver­lo lle­va­rá a ser un país nor­mal, con un orga­nis­mo que es más fle­xi­ble y mucho menos rele­van­te res­pec­to de lo que fue his­tó­ri­ca­men­te.
El famo­so artícu­lo cua­tro del cual tan­to se ha habla­do, esti­pu­la que el Fon­do super­vi­sa­rá el sis­te­ma mone­ta­rio y vigi­la­rá el cum­pli­mien­to de cada país miem­bro. Ade­más, ejer­ce­rá una rme super­vi­sión de las polí­ti­cas de cam­bio y los orien­ta­rá en esas polí­ti­cas. Asi­mis­mo los paí­ses que lo con­for­man le pro­por­cio­na­rán la infor­ma­ción nece­sa­ria para ejer­cer esa super­vi­sión y le con­sul­ta­rán sobre sus polí­ti­cas de cam­bio.
El obje­ti­vo de este artícu­lo es ase­gu­rar el cum­pli­mien­to de las obli­ga­cio­nes del país, entre las que se encuen­tran acre­cen­tar la esta­bi­li­dad eco­nó­mi­ca y nan­cie­ra; de esta mane­ra super­vi­sa­rá cada ajus­te rea­li­za­do bajo el tér­mino de sin­ce­ra­mien­to eco­nó­mi­co.
Más allá de la adop­ción de méto­dos esta­dís­ti­cos simi­la­res a los que uti­li­zan los prin­ci­pa­les paí­ses del mun­do para medir las varia­bles eco­nó­mi­cas, se cree que el cum­pli­mien­to de esta rece­ta para el éxi­to que nos trae el FMI es un paso más hacia la nor­ma­li­za­ción de la eco­no­mía argen­ti­na.
Pero por enci­ma de ello, esta ren­di­ción de cuen­tas y cum­pli­mien­to de requi­si­tos impues­tos por el orga­nis­mo del cual la Argen­ti­na es miem­bro, le per­mi­ti­rá al gobierno nacio­nal enca­rar nue­vas nego­cia­cio­nes con otros orga­nis­mos inter­na­cio­na­les, como el Club de París, con ando en que pue­da haber mejo­ras en las con­di­cio­nes impues­tas por el Club y otros orga­nis­mos.