Recorrimos Bodega Rutini en el Valle de Uco, allí nos encontramos con uno de los enólogo más destacado de Argentina, quien nos recibió y nos contó un poco de su historia, su labor y sus pasiones.


Tras un sua­ve ascen­so, envuel­tos por la belle­za de su pai­sa­je, el Valle de Uco se nos pre­sen­ta en todo su esplen­dor. Nos encon­trá­ba­mos ahí, en unos de los luga­res más prós­pe­ros, don­de nacen los mejo­res vinos del mun­do. Cam­pos reple­tos de uvas espe­ran­do lle­gar a su deli­cio­so fin nos acom­pa­ña­ban has­ta nues­tro des­tino. Está­ba­mos en Ruti­ni, una de las bode­gas más pres­ti­gio­sas, y fue allí don­de un hom­bre de amplia son­ri­sa, acti­tud fres­ca y des­preo­cu­pa­da nos dio una gran bien­ve­ni­da. Él es Mariano di Pao­la, unos de los enó­lo­gos más reco­no­ci­dos inter­na­cio­nal­men­te y así sen­ci­llo como se mues­tra es el encar­ga­do de crear el mara­vi­llo­so pro­duc­to de nues­tra tie­rra y tra­di­ción que enar­bo­la el estan­dar­te de la cali­dad y el sabor.
Mariano es ori­gi­na­rio de Pal­mi­ra, actual­men­te cum­ple 10 años en nues­tro barrio, él afir­ma que está tan cómo­do y tran­qui­lo que no usa lla­ve. Es espo­so de miriam y padre de tres hijos Emi­lia (el alma de la casa), Mariano y Ana Cla­ra (la más chi­ca que está estu­dian­do Comer­cio Exte­rior). Ade­más es el ter­ce­ro de 15 her­ma­nos, cria­do bajo la pre­mi­sa de defen­der­se entre los miem­bros de su fami­lia, de alcan­zar sus obje­ti­vos por sus pro­pios méri­tos y estar uni­dos.
Rodea­dos de una increí­ble vis­ta que da al valle y al Cor­dón del Pla­ta el señor de Pao­la nos brin­dó su tiem­po y com­par­tió con noso­tros esta exce­len­te char­la:
¿Hace cuán­to tra­ba­jás acá?: Hace 9 años que me encuen­tro en este lugar y amo lo que hago, es por eso para mi los sacri­fi­cios no son tales, no lo sien­to como un tra­ba­jo, para mi es una pasión.
Leí que se encuen­tra entre los 30 mejo­res enó­lo­gos del mun­do, ¿qué se siente?:Yo creo que estan locos, no se si lo merez­co. Ima­gi­na­te el honor que fue que la revis­ta ingle­sa más pres­ti­gio­sa como lo es la revis­ta Decan­ter, la cual hizo un son­deo entre enó­lo­gos en don­de cada uno ele­gía los 3 enó­lo­gos nacio­na­les y 3 inter­na­cio­na­les; osea que mis pro­pios cole­gas me eli­gie­ron y eso es un pre­mio real que me lle­na de ale­gría, fue un momen­to úni­co. Por supues­to que tam­bién te gene­ra un com­pro­mi­so de seguir mejo­ran­do, pero tra­ba­jo en eso.
¿Toda­vía te gus­ta meter­te en el viñe­do?: Sí me encan­ta, sobre todo en esta épo­ca, es el momen­to jus­to para des­co­nec­tar­me de todo, olvi­dar­me del telé­fono, salir a ver y pro­bar cómo están la uvas por las que tan­to se tra­ba­jó duran­te el año.
La rural 
¿Cómo es la rural hoy?: Esta­mos desa­rro­llan­do esta bode­ga nue­va, la cual está pro­du­cien­do ocho millo­nes de litros y 5000 barri­cas. En un prin­ci­pio comen­za­mos con un pro­yec­to muy peque­ño pero gra­cias a la deman­da que tene­mos, hemos vis­to un gran cre­ci­mien­to y creo que en poco tiem­po nos va a que­dar chi­ca, por­que segui­mos cre­cien­do sobre todo en los pro­duc­tos de alto ran­go. Igual­men­te acá tene­mos 236 hec­tá­reas y nos que­dan 60 que no han sido plan­ta­das así que toda­vía nos que­da para desa­rro­llar muchas cosas más.
Este es un pro­yec­to muy lin­do en cuan­to a la bode­ga, está dise­ña­do y rea­li­za­do con las mejo­res tec­no­lo­gías. Ade­más tie­nen algo muy lin­do que la deco­ra­ción la hace Mario Yan­són. En esta eta­pa vamos bus­can­do ter­mi­nar en capa­ci­dad, fal­ta poco. En el área de lo turís­ti­co esta­mos tra­ba­jan­do bas­tan­te para reci­bir a nues­tros visi­tan­tes de la mejor mane­ra.
De bue­na cepa
Su hijo Maria­ni­to es el encar­ga­do de los espu­man­tes de Ruti­ni, repre­sen­ta para él un orgu­llo enor­me el poder dis­fru­tar, crear y soñar jun­tos. Nos comen­tó cómo empe­zó esta gran satis­fac­ción:
En el año 2015 esta­ba pro­ban­do el cham­pag­ne que rea­li­zá­ba­mos y la ver­dad que tenía­mos un muy buen pro­duc­to, pero para lle­gar a la exce­len­cia está­ba­mos muy lejos así que me tomé un avión a la cham­pag­na a pro­bar cham­pag­ne allá y me encon­tré con un enó­lo­go lla­ma­do Jean Pie­rre Balat que es el direc­tor gene­ral del Ins­ti­tu­to de la Cham­pag­ne y le dije “Jean­pie­rre quie­ro que tra­ba­jes para mi”. Al prin­ci­pio se rehu­só, pero final­men­te lo con­ven­cí así que lla­mé a mi hijo y le dije “Quie­ro que te hagas car­go de la pro­duc­ción”. Así que él tra­ba­ja con mi hijo y dos ase­so­res fran­ce­ses.
Jean Pie­rre vino en diciem­bre  y antes de venir nos dijo “en una vali­ja trai­go los mejo­res 6 cham­pag­nes del mun­do para que los prue­ben pero cuan­do lle­gó hubo un sép­ti­mo y fue un Ruti­ni. Así que es un gran orgu­llo para mi el poder tra­ba­jar con mi hijo y que ela­bo­re algo de tan bue­na cali­dad como lo son nues­tros espu­man­tes.
Tres gran­des cose­chas
86, 87 y 98 son los años en que nacie­ron mis hijos y con­ser­vo una bote­lla por cada año. La del 98 corres­pon­de mi peor ven­di­mia, está­ba­mos sufrien­do con la corrien­te del niño, llo­via y llo­via. Había poca uva y la cose­chá­ba­mos con botas de goma e impermea­ble, en esa épo­ca era todo a mano, no había cose­cha­do­ras, pero ter­mi­nó sien­do uno de mis mejo­res recuer­dos. Era domin­go y leía un libro tra­tan­do de encon­trar la res­pues­ta para el pro­ble­ma de la vid y lue­go de una char­la que tuve con mi espo­sa deci­di­mos ir unos días a cacheu­ta para des­pe­jar­nos y rela­jar­nos un poco d ese caos. Y ese momen­to tan difí­cil resul­tó en el naci­mien­to de mi hija, por eso la guar­do como una de mis mejo­res cose­chas.
Le Parc
Tam­bién tuve la satis­fac­ción de crear el vino Julio Le parc. Julio nació en Pal­mi­ra como yo y Flo­ren­cia Esse que es mi sobri­na, me puso en con­tac­to con él. Fue una expe­rien­cia increí­ble, es suma­men­te humil­de; la pri­me­ra char­la que tuvi­mos, habla­mos de Pal­mi­ra, viven­cias, del mun­do… Y en el momen­to en el que está­ba­mos con el pro­yec­to le dije que si que­ría que hablá­ra­mos del vino que íba­mos a crear, cómo lo que­ría,  pero me dijo: “  Yo ape­nas pue­do opi­nar de arte, no voy a opi­nar de vinos” y así fue como yo hice el vino y el hizo su pre­sen­ta­ción. Por eso la bote­lla es espe­ja­da por­que con el pac­ka­ging Julio hizo lucir toda su genia­li­dad uti­li­zan­do el arte ciné­ti­co. Cuan­do ter­mi­na­mos de crear­lo él comen­tó que jamás había toma­do más de tres copas de vino has­ta ese momen­to. Es un gran mal­bec, tie­ne un pare­ci­do a un anto­lo­gía pero creo con un poqui­to más de Alta­mi­ra.
Una nove­dad
Un nue­vo inte­gran­te se suma a las eti­que­tas de Ruti­ni, están pro­du­cien­do un coñac que está muy pron­to a salir , des­ti­la­da por el pro­pio di Pao­la, lle­van 3 años en barri­cas que­dán­do­le 2 años más en estar lis­to para ser dis­fru­ta­do.
Men­do­za en el mun­do del vino 
Creo la indus­tria argen­ti­na es la que mejor ha hecho las cosas, en cuan­to a inver­sión, desa­rro­llo y sobre todo en tec­no­lo­gía. Eso nos pone en boca de mucha gen­te, cuan­do vie­nen a ver las bode­gas a luga­res como en el que hoy esta­mos, en este valle, que­da muy sor­pren­di­da la gen­te con lo que se está hacien­do. Por toda la inver­sión, el tra­ba­jo, la cali­dad de los vinos  y eso nos esta sir­vien­do muchi­si­mo para que cada vez nos miren mejor. Por supues­to con nues­tro vino emble­ma, el mal­bec, que se ha desa­rro­lla­do en carac­te­rís­ti­cas muy intere­san­tes sien­do de carác­ter ama­ble y dul­ce, es lo que lo hace muy apre­cia­do por todo el con­su­mi­dor. La pro­duc­ción de del mal­bec no sólo ha cam­bia­do sino que a evo­lu­cio­na­do por­que cada vez exis­te mejor for­ma de ela­bo­rar­los. hoy en día desa­rro­lla­mos zona, alti­tud, sis­te­mas de cons­truc­ción, repro­duc­cio­nes masa­les. Pro­ba­mos dis­tin­tos mal­becs con dife­ren­tes carac­te­rís­ti­cas, los selec­cio­na­mos y repro­du­ci­mos en este lugar aque­llas plan­tas que tie­nen deter­mi­na­dos fac­to­res fenó­li­cos y orga­no­lép­ti­cos para mejo­rar la cali­dad del pro­duc­to.
Pro­yec­tos
Nues­tro pro­yec­to es seguir avan­zan­do en cuan­to a tec­no­lo­gía, traer pro­duc­tos nue­vos, vides nue­vas. Nos esta­mos dedi­can­do mucho a los sin­gle vine­yards que nos están dan­do muy bue­nos resul­ta­dos. Actual­men­te median­te un dron veri­fi­ca­mos cua­les son los sue­los más pobres y pro­du­ci­mos ese sec­tor como un sin­gle vine­yard. Lo impor­tan­te es apos­tar a la evo­lu­ción siem­pre.
Y des­de el pun­to per­so­nal un sue­ño sería desa­rro­llar un vino con mi hijo, por eso con­se­gui­mos un lote de 4 hec­tá­reas acá pega­do a la bode­ga para pro­du­cir un vino jun­to a él y a la fami­lia por supues­to. Por­que debo agra­de­cer a mi seño­ra que siem­pre me apo­yó a pesar de que tra­ba­jo mucho y tan­tas cosas, pero ella siem­pre está ahí apo­yán­do­me.
¿Qué es lo que hace de Ruti­ni lo que es?
Nues­tra filo­so­fía es tra­ba­jar con ale­gría dis­fru­tan­do lo que hace­mos, vos vis­te que hay equi­pos de músi­ca sonan­do por todos lados, com­par­ti­mos y dis­fru­ta­mos todos jun­tos. El hecho de incul­car­le esto a nues­tra gen­te es algo que lo toma­mos muy en serio. Un líder es el que pue­de sacar lo bueno de los que lo siguen, y por eso incen­ti­va­mos a los mucha­chos todo el tiem­po. Si gana­mos un pre­mio se lo agra­de­ce­mos a ellos que se des­vi­ven por que sal todo a la per­fec­ción y nos lle­na de orgu­llo que cada chi­co hable de lo que pro­du­ci­mos como “mi vino” y ese sen­ti­do de per­te­nen­cia es lo que nos hace ser mejo­res.
Mer­ca­do alta gama
Hoy en día en argen­ti­na somos líde­res, y pien­so que tene­mos que cui­dar esa posi­ción sacan­do per­ma­nen­te­men­te pro­duc­tos nue­vos que lla­men la aten­ción como mar­ca, como vino, como zona y en este mer­ca­do tan exi­gen­te es en el que tene­mos que man­te­ner­nos. Actual­men­te en el mer­ca­do interno esta­mos ven­dien­do 70% del total de la pro­duc­ción. En el exte­rior tene­mos mer­ca­dos muy fuer­tes como el de EEUU, que a pesar de que la zona de Napa es un gran pro­duc­tor, noso­tros tene­mos mucho peso en la cos­ta este y tam­bién chi­na es otro de nues­tros gran­de mer­ca­dos a los cua­les expor­ta­mos.
¿Cómo ves el mer­ca­do inter­na­cio­nal?: Actual­men­te los vinos fran­ce­ses siguen enca­be­zan­do a este rubro, los Grand Cru y las zonas famo­sas de Fran­cia tie­nen mucha acep­ta­ción y pres­ti­gio inter­na­cio­nal; Napa Valley tam­bién está cre­cien­do mucho en este mun­do, Ita­lia tie­ne bue­nos vinos, espa­ña tam­bién y todos evo­lu­cio­nan cons­tan­te­men­te.
Hemos hecho un gran esfuer­zo para poder situar­nos a la par de ellos, los más gran­des pro­duc­to­res del mun­do. Creo que la evo­lu­ción que se está lle­van­do a cabo es gra­cias al apor­te de todos los cole­gas, no com­pe­ti­mos con­tra sino que lo hace­mos lo hace­mos con ellos. Tra­ba­ja­mos todos jun­tos, por­que si a uno le va bien es bueno para todos; así que entre enó­lo­gos com­par­ti­mos expe­rien­cias con­se­jos para mejo­rar cada día.
Impor­tan­cia del terru­ño
Es la con­jun­ción del sue­lo, sol, cli­ma y su gen­te por sobre todo. Si toma­mos una sola varie­dad como el mal­bec, en la zona baja de Gual­ta­llary, por ejem­plo, tie­ne unas carac­te­rís­ti­cas muy dife­ren­tes que 300 metros más arri­ba y total­men­te dife­ren­te al sec­tor de Alta­mi­ra o el de Cepi­llo. Enton­ces cada zona nos mues­tran una dis­tin­tas cua­li­da­des y creo que eso es lo que debe­mos explo­tar una vez deter­mi­na­do que terru­ño tie­nen esos fac­to­res bus­ca­dos para desa­rro­llar y poten­ciar el pro­duc­to.
Un reco­men­da­do
Un mer­lot, esta­mos desa­rro­llan­do mucho esta varie­dad. Cuan­do fui a la rural en el año 94 recién adqui­ri­do por Nico­lás Cate­na, la fami­lia ruti­ni había sido la pri­me­ra en plan­tar mer­lot en el Valle de Uco y cuan­do pro­bé las uvas de mer­lot ese día, me enamo­ré. Era una viña plan­ta­da en las ori­llas de la ciu­dad de Tupun­ga­to, ahí empe­za­mos a cul­ti­var, de hecho nues­tro pri­mer Ruti­ni tin­to hecho era un mer­lot.
Es vino suma­men­te ele­gan­te , con tanino sua­ves, muy ama­bles, pero por sobre todo muy fir­me, con un poqui­to de pira­ci­na y con mucha fru­ta, se pue­de sen­tir las fru­ti­llas y gro­se­llas, es muy rico.
Tiem­po de ven­di­mia
Es la épo­ca más lin­da del año, por­que uno desa­rro­lla todo lo que ha soña­do para lle­gar a este momen­to, don­de se ve el fru­to del esfuer­zo de todo un año. El momen­to más tris­te es cuan­do ter­mi­na la cose­cha, por­que uno se dice “ Todo lo que no hice y ten­go que espe­rar un año toda­vía”. La ven­di­mia es la esen­cia de lo que uno hace, es cami­nar la viña, pro­bar las uvas, deci­dir el momen­to de cose­cha, el des­tino de cada uva, es estar con­cen­tra­do, por sobre todo tran­qui­lo y feliz por ese momen­to.
Entre copas y exqui­si­tos sabo­res, nues­tro día con­cluía, rodea­dos de la belle­za del Uco, el sol caía sobre un man­to ver­de que cubre los pies del Pla­ta. Y como al prin­ci­pio la cáli­da son­ri­sa de Mariano nos des­pe­día de un momen­to real­men­te úni­co.