El Cruzat Millésime 2006 después de 10 años de espera, es considerado el mejor espumante para descorchar en estas fiestas.

Pro­ve­nien­te de una bode­ga des­ti­na­da exclu­si­va­men­te a la ela­bo­ra­ción de vinos espu­mo­sos de alta gama median­te el méto­do tra­di­cio­nal, hoy ya es es sinó­ni­mo de re namien­to y so sti­ca­ción. Ade­más, fue ele­gi­do como el mejor espu­man­te argen­tino del 2016.
Si estás bus­can­do opcio­nes para brin­dar el 24 a la noche o en año nue­vo, esta sin duda una bue­na elec­ción para cerrar un año jun­to a fami­lia­res y ami­gos. Por sólo $900 podés tener en tus manos un espé­ci­men de altí­si­ma cali­dad.
Se tra­ta de un Brut con una pale­ta inten­sa y muy com­ple­ja, mien­tras que en boca es un ejem­plar de muy alta aci­dez, con cuer­po y mucha neza. Su mate­ria pri­ma fue cria­da en viñe­dos pro­pios ubi­ca­dos en la región Per­driel, Luján de Cuyo y en las altu­ras de Gual­ta­llary, en el Valle de Uco.
Des­cri­to como muy ver­sá­til, per­fec­to para dis­fru­tar como ape­ri­ti­vo o para acom­pa­ñar un amplio aba­ni­co de pla­tos, inclu­so pos­tres. Todos los deta­lles para su ela­bo­ra­ción fue­ron cui­da­dos al máxi­mo, des­de el viñe­do don­de se reali­zó un raleo inten­so que dejó solo el 50% de la fru­ta para ase­gu­rar una mayor con­cen­tra­ción, has­ta la elec­ción de la bote­lla, impor­ta­da de Ita­lia y con un ltro UV para pro­te­ger su pre­cia­do con­te­ni­do.
Cabe men­cio­nar que el Celler de Can Roca, el res­tau­ran­te núme­ro uno del mun­do, duran­te su gira gas­tro­nó­mi­ca mun­dial The Roca Cooking Tour Expe­rien­ce 2015, eli­gió este exqui­si­to espu­man­te para mari­dar todos sus pla­tos.
En mi opi­nión, la prin­ci­pal carac­te­rís­ti­ca que hace del Millé­si­me lo que es, es su tiem­po de deli­ca­da ela­bo­ra­ción. Comen­zó en el 2006, des­pués de una cui­da­do­sa selec­ción de su mate­ria pri­ma, fue fer­men­ta­do duran­te 36 meses en tan­ques y lue­go 90 meses en sus res­pec­ti­vas bote­llas.
El Cru­zat pro­ve­nien­te del Valle de Uco y Luján, tie­ne una pro­por­ción del 85% Pinot Noir y 15% Char­don­nay. Para lograr esta cali­dad, a Pedro Rosell le lle­vó una déca­da de minu­cio­sa ela­bo­ra­ción con uvas de una extra­or­di­na­ria cose­cha que, según el blog Pasión Lujo, fue gra­cias a las altas tem­pe­ra­tu­ras, a inci­den­tes cli­má­ti­cos como hela­das pri­ma­ve­ra­les, tor­men­tas de gra­ni­zos, pre­ci­pi­ta­cio­nes esti­va­les y la caní­cu­la.
Si toda­vía no estás con­ven­ci­do de tomar­lo como la mejor opción para fes­te­jar las cele­bra­cio­nes de fin de año; podría men­cio­nar­te que duran­te el Teas­ting 2016 desa­rro­lla­do por Tim Atkin, el crí­ti­co inglés más in uyen­te, se lle­vó todas las pal­mas. Fue mis­mo Tim quien lo con­si­de­ró el espu­man­te del año, con una valo­ra­ción per­fec­ta de 95 pun­tos para este ejem­plar, siguién­do­le la línea cuvée pro­ve­nien­te de la mis­ma bode­ga, con 92 y 93 pun­tos.
Por todo esto, con­si­de­ro que el brut del cual les hablo, sería el acom­pa­ñan­te per­fec­to del clá­si­co brin­dis de media­no­che; un espu­man­te para aga­sa­jar al pala­dar.