Como sabe­mos, las acti­vi­da­des extra­cu­rri­cu­la­res de los niños com­ple­men­tan su edu­ca­ción esco­lar y que, ade­más, los lle­nan de pla­cer, apren­di­za­jes nue­vos y pasio­nes. Sin embar­go, a veces es difí­cil ele­gir entre el aba­ni­co de posi­bi­li­da­des que exis­te y, si bien algu­nos chi­cos mues­tran pre­fe­ren­cia des­de muy cor­ta edad por cier­tas áreas recrea­ti­vas, es tam­bién nues­tra tarea selec­cio­nar con cri­te­rio las que con­si­de­ra­mos apro­pia­das para sus nece­si­da­des, su per­so­na­li­dad y su sen­si­bi­li­dad. Siem­pre es posi­ti­vo que los hijos prue­ben dis­tin­tas acti­vi­da­des para que desa­rro­llen su poten­cial y pue­dan ir, poco a poco, eli­gien­do ellos mis­mos aque­llas que los hacen feli­ces. Cla­ro, siem­pre con la guía y el apo­yo de los mayo­res, que  tie­nen que ase­gu­rar la per­se­ve­ran­cia y dis­ci­pli­na de cual­quie­ra que se eli­ja antes de des­car­tar­la o poner­la en la lis­ta de las pre­fe­ri­das.

En esta oca­sión, habla­re­mos de una de las más com­ple­tas que exis­te: la equi­ta­ción. Com­par­ti­mos con uste­des las carac­te­rís­ti­cas, bene­fi­cios y con­si­de­ra­cio­nes de este depor­te en boga que pue­den prac­ti­car todos los miem­bros de la fami­lia.

¿Por qué ele­gir equi­ta­ción?
Por­que es uno de los depor­tes más pla­cen­te­ros que pue­den prac­ti­car los más peque­ños, no solo por el víncu­lo que crean con los caba­llos, sino por­que se rea­li­za en con­tac­to con la natu­ra­le­za, al aire libre, y por­que impli­ca muchos bene­fi­cios para su salud. Por sobre todo, les brin­da la posi­bi­li­dad de diver­tir­se mien­tras ejer­ci­tan y adquie­ren valo­res fun­da­men­ta­les para su vida dia­ria. Estas son, en defi­ni­ti­va, las metas que los padres bus­can alcan­zar cuan­do del desa­rro­llo de sus hijos se tra­ta.

El víncu­lo que se gene­ra con el caba­llo es úni­co y for­ma el carác­ter de los chi­cos.

Al tener al ani­mal bajo su cui­da­do y pro­tec­ción, se poten­cia el res­pe­to hacia los demás, la res­pon­sa­bi­li­dad, soli­da­ri­dad y el sen­ti­do del deber. Tam­bién es un exce­len­te ejer­ci­cio para desa­rro­llar la dis­ci­pli­na y ase­gu­rar el cum­pli­mien­to de las nor­mas.

La equi­ta­ción es muy exi­gen­te. Requie­re de des­tre­za, dedi­ca­ción, cons­tan­cia y mucha con­cen­tra­ción en la téc­ni­ca, habi­li­da­des que los niños desa­rro­lla­rán con esta prác­ti­ca, sin men­cio­nar que mejo­ra su coor­di­na­ción, su equi­li­brio y su sen­ti­do de la orien­ta­ción. Por eso, este depor­te tam­bién sue­le uti­li­zar­se para ayu­dar a niños con hiper­ac­ti­vi­dad.

Jun­to con los bene­fi­cios emo­cio­na­les se encuen­tran los físi­cos y, aun­que para muchas per­so­nas la hípi­ca no supon­ga un gran esfuer­zo, lo cier­to es que es muy com­ple­ta: desa­rro­lla la mus­cu­la­tu­ra, prin­ci­pal­men­te de pier­nas y glú­teos, for­ta­le­ce las arti­cu­la­cio­nes y mejo­rar la movi­li­dad en gene­ral.

¿Cómo se prac­ti­ca?
Dal­vian tie­ne al alcan­ce de quie­nes quie­ran sumar­se, una de las escue­las de equi­ta­ción y caba­lle­ri­zas más des­ta­ca­das del inte­rior del país. El Club Hípi­co Los Cerros dic­ta cla­ses de lunes a sába­do, mien­tras que los hora­rios y la can­ti­dad de días son a con­ve­nir con los alum­nos.

Aho­ra, la equi­ta­ción es un depor­te que inclu­ye diver­sas moda­li­da­des, todas ellas se prac­ti­can con el niño a lomo de un caba­llo y se pue­den prac­ti­car tan­to de for­ma recrea­ti­va, como para com­pe­tir en dis­tin­tos nive­les. Tan­to los padres como los chi­cos pue­den acer­car­se a cono­cer y pro­bar la meto­do­lo­gía que se aco­mo­de mejor a sus gus­tos y pre­fe­ren­cias.

Es impor­tan­te men­cio­nar que no es nece­sa­rio tener caba­llo pro­pio ni equi­po espe­cí­fi­co para comen­zar esta acti­vi­dad.

CLUB HÍPICO LOS CERROS
Los intere­sa­dos podrán reci­bir más infor­ma­ción comu­ni­cán­do­se con los pro­fe­so­res Juan José Pin­to (261-5135065) y Lean­dro Cui­ti­ño (261-2464915).

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