Los rulos están de vuelta, este regreso de verano nos da la oportunidad de mostrarnos atrevidas y llenas de movimiento. Animate a jugar con ellos!

La per­ma­nen­te, el tra­ta­mien­to que tu mamá y tu abue­la se hacían en los seten­tas para con­se­guir tener el pelo con muchos, muchos rulos, está de vuel­ta y con fuer­za.
Todo esto nos vie­ne a decir una cosa: el pelo con ondas y rulos es des­con­trac­tu­ra­do, sexy, está a la moda y sacu­de un poco tan­ta estruc­tu­ra del pelo lacio y llo­vi­do. Esta noti­cia es una bue­na nue­va para las chi­cas que tie­nen con­flic­tos con sus rulos, por­que sig­ni­fi­ca que de una bue­na vez van a sol­tar la plan­chi­ta. Pero tam­bién es una gran duda para todas las que no vivie­ron los años dora­dos de la per­ma­nen­te.
La per­ma­nen­te era el equi­va­len­te a lo que hoy es el ali­sa­do, un méto­do con un úni­co obje­ti­vo para con­se­guir cabe­llos ensor­ti­ja­dos, que sin dudas no era del todo sano al secar­lo y mal­tra­tar­lo con pro­duc­tos quí­mi­cos y seca­do­res de pelo. Al igual que el tra­ta­mien­to para con­se­guir el pelo ali­sa­do y sin frizz, la tec­no­lo­gía ayu­dó para que hoy el pro­ce­so no que­me el cue­ro cabe­llu­do.
Si sos de las afor­tu­na­das que cuen­ta natu­ral­men­te con una cabe­lle­ra reple­ta de rulos, olvi­da­te de la escla­vi­tud de plan­chas y seca­do­res y dale power a tu pelo natu­ral. Sólo tenés que prio­ri­zar un par de tru­cos para sacar­le mejor pro­ve­cho:
1. Natu­ra­li­dad ante todo, se lle­va el rulo natu­ral y sal­va­je.
2. Post ducha, pei­na­te con los dedos o bien con un pei­ne de plás­ti­co con el fin de no arrui­nar el pelo que por su tipo­lo­gía es muy que­bra­di­zo, y pre­ser­var la for­ma de tus rizos.
3. El acon­di­cio­na­dor pri­me­ro, no al final. Apli­cá acon­di­cio­na­dor y pone­te una toa­lla o un gorro de ducha mien­tras pre­pa­ras el baño o la ducha. Dejá el lava­do del pelo para el final, así el calor del vapor hará que éste pene­tre mejor e hidra­te en pro­fun­di­dad. Como resul­ta­do, los rulos se van a ver más bri­llo­sos.
4. Un tip: a la hora de secar­te el pelo, uti­li­zá una toa­lla de algo­dón, o en su defec­to, una cami­se­ta. Con esto vas a con­se­guir eli­mi­nar el agua pero no la hume­dad evi­tan­do así el encres­pa­mien­to.