El dise­ño sus­ten­ta­ble ha cap­ta­do la aten­ción de la biblia de la moda, Vogue. Y es que la indus­tria está replan­teán­do­se sus ciclos pro­duc­ti­vos para ofre­cer pren­das y acce­so­rios más ama­bles con el medio ambien­te. El dise­ña­dor Sil­vio Tine­llo habló con ÚNICO para ayu­dar­nos a com­pren­der este movi­mien­to tex­til.

• ¿Qué es la moda sus­ten­ta­ble? ¿En qué se dife­ren­cia de la moda tra­di­cio­nal?

Para res­pon­der esta pre­gun­ta, la voy a tras­la­dar a la base de la trans­for­ma­ción de cual­quier mate­ria pri­ma en un pro­duc­to o una pren­da, que son los mode­los de eco­no­mías. La moda tra­di­cio­nal corres­pon­de a mode­los de eco­no­mías linea­les, en los que se toma la mate­ria pri­ma, se la trans­for­ma y se tira (el pro­duc­to). El enfo­que sus­ten­ta­ble, en cam­bio, apun­ta a mode­los de eco­no­mías cir­cu­la­res, don­de el con­cep­to de basu­ra, al igual que en la natu­ra­le­za, no exis­te.

En pro­yec­tos de moda sus­ten­ta­ble, se tie­nen en cuen­ta aspec­tos eco­nó­mi­cos, ambien­ta­les y socia­les. Ade­más, se con­si­de­ra todo el ciclo de vida del dise­ño de la pren­da, del uso y del dis­po­sa­ble, es decir, de qué pasa cuan­do pasa de moda la pren­da o el acce­so­rio”.

• ¿Qué sig­ni­fi­ca que la bio­lo­gía sea la nue­va tec­no­lo­gía? ¿Cómo se tras­la­da esto al mun­do tex­til?

Es un jue­go de pala­bras, una sín­te­sis, un con­cep­to que ven­go pro­mul­gan­do. Es una for­ma de hacer que la gen­te entien­da a tra­vés del len­gua­je que usa­mos aho­ra. En reali­dad, no es la nue­va tec­no­lo­gía por­que siem­pre estu­vo. Así como deci­mos “oran­ge is the new black”, es una mane­ra de decir: “¡Pres­ten aten­ción! Hay alguien que sabe hacer mejor las cosas que noso­tros, la natu­ra­le­za”.

Los pro­ce­sos bio­ló­gi­cos pue­den ser usa­dos para nues­tro bene­fi­cio, el del medio ambien­te y el del res­to de las espe­cies con las que con­vi­vi­mos. Por eso, tene­mos que apren­der y uti­li­zar­lo aho­ra. No nos que­da otra. Esto se tras­la­da al mun­do tex­til, jus­ta­men­te, a tra­vés de pro­ce­sos de bio­ní­me­sis y bio­fa­bri­ca­ción.

Por bio­ní­me­sis, me refie­ro a ins­pi­ra­cio­nes toma­das de la natu­ra­le­za. La bio­fa­bri­ca­ción impli­ca uti­li­zar pro­ce­sos bio­ló­gi­cos para reem­pla­zar los de manu­fac­tu­ra, con­fec­ción y/o dise­ño de pren­das y acce­so­rios. El bene­fi­cio de esto es que lo que se pro­du­ce no gene­ra des­per­di­cio y/o se rein­te­gra a un nue­vo ciclo pro­duc­ti­vo.

En la moda, es tan efí­me­ro lo que se pro­du­ce que es nece­sa­rio ali­near­nos a los ciclos de la natu­ra­le­za para que la pro­duc­ción no haga tan­to daño”.

• ¿Cómo es el pro­ce­so de bio­fa­bri­ca­ción?

Este pro­ce­so plan­tea uti­li­zar, jus­ta­men­te, los pro­ce­sos bio­ló­gi­cos de la natu­ra­le­za. Por ejem­plo, se pue­de cul­ti­var en sus­tra­tos líqui­dos o en dis­tin­tas infu­sio­nes una espe­cie de mem­bra­na que va cre­cien­do super­fi­cial­men­te. Lue­go, se pro­ce­sa y se van obte­nien­do dis­tin­tos espe­so­res y mate­ria­les, depen­dien­do del tiem­po del cultivo. Estos mate­ria­les pue­den ser des­de cue­ro has­ta tela o papel.

• ¿Cuán­to de dise­ño y cuán­to de cien­cia hay detrás de estos pro­ce­sos?

No veo la dife­ren­cia por­que son com­ple­men­tos nece­sa­rios. La cien­cia apor­ta lo que com­prue­ba las hipó­te­sis de las locu­ras de la crea­ti­vi­dad del dise­ño. El dise­ño tie­ne la capa­ci­dad de iden­ti­fi­car estos des­te­llos de que hay una opor­tu­ni­dad.

• ¿Qué recep­ción tie­ne den­tro del mundo de la moda la alter­na­ti­va sus­ten­ta­ble?

Tan­to den­tro de la moda como del dise­ño en gene­ral, lo sus­ten­ta­ble tie­ne muy bue­na recep­ción. Las alter­na­ti­vas inno­va­do­ras de por sí gene­ran curio­si­dad por­que somos curio­sos por natu­ra­le­za. Lla­man mucho la aten­ción y, si se saben apro­ve­char, ayu­dan mucho a la inser­ción en el mer­ca­do.

• ¿Creés que los dise­ña­do­res con­si­de­ran la opción de incor­po­rar bio­tex­ti­les en sus colec­cio­nes?

No les que­dan muchas opcio­nes a los mode­los de nego­cios de las mar­cas y de los dise­ña­do­res que exis­ten. La moda es una de las indus­trias que más con­ta­mi­na y más desas­tres hace, sobre todo por la psi­co­lo­gía del con­su­mo. Se gene­ra un mon­tón de mate­rial para hacer pren­das y acce­so­rios que duran solo un par de meses. Des­pués, eso va a los basu­re­ros por­que no hay una cul­tu­ra del reci­cla­je o de la reuti­li­za­ción ins­ta­la­da.

Los dise­ña­do­res que sean astu­tos van a incor­po­rar­los. Y lo están hacien­do. Seguir repli­can­do los mode­los que ya esta­mos usan­do, con las prue­bas de todo el daño que están hacién­do­le al medio ambien­te, no es un buen indi­cio de que es un buen dise­ño.

• ¿Impo­ne ten­den­cias la moda sus­ten­ta­ble o es con­si­de­ra­da un movi­mien­to alter­na­ti­vo, expe­ri­men­tal?

Para mí, la bio­fa­bri­ca­ción es un movi­mien­to, no una ten­den­cia. De hecho, no me gus­ta mucho la ten­den­cia por­que es algo efí­me­ro que siguen las masas y que está con­tro­la­do por capi­ta­les. Un movi­mien­to, para mí, es más fuer­te. No es alter­na­ti­vo por­que no nos que­da otra ni en la moda ni en el res­to de las indus­trias. No nos que­da otra como espe­cie.

Sil­vio Tine­llo
Dise­ña­dor indus­trial
Magis­ter en Dise­ño sus­ten­ta­ble por la Uni­ver­si­dad de Fila­del­fia
www.silviotinello.com
Ins­ta­gram: @silviotinello

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