Por Dra. Valeria Fausti Médica Cardióloga

Un consejo de Cerros Salud para aprender a cuidar tu órgano más preciado.

El Cen­tro médi­co de Dal­vian, Cerros Salud, cuen­ta con pro­fe­sio­na­les capa­ci­ta­dos y de gran tra­yec­to­ria médi­ca que a lo lar­go de las pró­xi­mas edi­cio­nes darán con­se­jos de cómo tener una vida más salu­da­ble. En esta oca­sión la Dra. Vale­ria Faus­ti com­par­te un artícu­lo para que apren­das a cui­dar tu órgano más pre­cia­do: el cora­zón. Pro­te­ger nues­tro cora­zón, es un tema suma­men­te rele­van­te hoy, por­que la enfer­me­dad car­dio­vas­cu­lar se ha con­ver­ti­do en nues­tro país y en el mun­do en la pri­me­ra cau­sa de muer­te y de com­pli­ca­cio­nes por infar­to car­día­co y acci­den­te cere­bro­vas­cu­lar.

¿Y esto por qué sucede?

El pro­ble­ma está enrai­za­do en la pre­sen­cia de FACTORES DE RIESGO como la obe­si­dad, la hiper­ten­sión, el coles­te­rol ele­va­do, el taba­quis­mo, la dia­be­tes, el seden­ta­ris­mo, el estrés y la pre­dis­po­si­ción gené­ti­ca. ¿Cómo suce­de esto si cada vez tene­mos más y mejor tec­no­lo­gía y mejo­res tra­ta­mien­tos para abor­dar esta enfer­me­dad? Y es que muchos de estos fac­to­res de ries­go están pre­sen­tes a lo lar­go de los años y están tan ancla­dos a nues­tro modo de vida que has­ta no nos damos cuen­ta de que los tene­mos y que nos están enfer­man­do, por­que ellos van gene­ran­do en las arte­rias que dan san­gre al cora­zón y al cere­bro arte­rios­cle­ro­sis, que es un pro­ce­so muchas veces silen­cio­so que pue­de lle­var a que la arte­ria se oclu­ya y gene­rar infar­to car­día­co o del cere­bro, ade­más de actuar ace­le­ran­do la dege­ne­ra­ción senil y la enfer­me­dad de Alz­hei­mer.

¿De dónde vienen estos factores de riesgo?

Vie­nen por la mala ali­men­ta­ción, el exce­so de sal, el con­su­mo de gra­sas, fal­ta de ejer­ci­cio, el taba­quis­mo que lamen­ta­ble­men­te está aumen­tan­do inclu­so en nues­tros jóve­nes y muje­res la hiper­ten­sión arte­rial que muchas veces es des­co­no­ci­da o está mal tra­ta­da, a esto se suma el stress, la pre­dis­po­si­ción gené­ti­ca en nues­tros padres, el hecho de que no tene­mos una ade­cua­da edu­ca­ción muchas veces en estos temas, y tam­bién hay una sen­sa­ción de que no nos sen­ti­mos vul­ne­ra­bles a una enfer­me­dad car­dio­vas­cu­lar. Ésto es tan común hoy que se está con­vir­tien­do en una epi­de­mia. Cada vez hay más obe­si­dad, más dia­be­tes más sín­dro­me meta­bó­li­co que van incre­men­tan­do la enfer­me­dad car­dio­vas­cu­lar.

¿Qué podemos hacer?

Tomar con­cien­cia de que uno está a car­go de sí mis­mo, de nues­tra pro­pia salud y la de nues­tros hijos. Es un paso fun­da­men­tal para ges­tio­nar mejor nues­tra salud, y dar los cam­bios que nece­si­ta­mos hacia una con­duc­ta y una vida SALUDABLE.  El ejer­ci­cio lle­va a comer más sano, nos ayu­da a aban­do­nar el taba­quis­mo, mejo­ra nues­tro áni­mo y nues­tra res­pues­ta al stress, tie­ne un efec­to alta­men­te bene­fi­cio­so sobre nues­tro sis­te­ma car­dio­vas­cu­lar, sobre la inmu­ni­dad, nos da pla­cer (por­que aumen­ta nues­tras endor­fi­nas) y es una nece­si­dad para el orga­nis­mo por lo tan­to nada mejor que hacer­lo con la tran­qui­li­dad de que esta­mos en con­di­cio­nes ade­cua­das para rea­li­zar­lo. Noso­tros en el cen­tro de Salud reco­men­da­mos pre­via­men­te para deter­mi­nar el esta­do de salud car­dio­vas­cu­lar y la pre­sen­cia o no de estos fac­to­res de ries­go, efec­tuar un examen clí­ni­co car­dio­ló­gi­co, ade­más un examen de san­gre para medir el coles­te­rol, exa­mi­nar si hay dis­li­pi­de­mia, medir la glu­ce­mia y des­car­tar pre­sen­cia de anemias y otras afec­cio­nes, ade­más rea­li­za­mos elec­tro­car­dio­gra­ma y en los casos nece­sa­rios ergo­me­tría si se quie­re deter­mi­nar la capa­ci­dad fun­cio­nal del atle­ta, o cono­cer el com­por­ta­mien­to de su pre­sión arte­rial fren­te al ejer­ci­cio, tam­bién para detec­tar enfer­me­dad coro­na­ria o eva­luar si hay arrit­mia duran­te el ejer­ci­cio. En bre­ve, en el cen­tro se rea­li­za­rán eco­car­dio­gra­mas para eva­luar la estruc­tu­ra, tama­ño y fun­ción car­día­ca, así como estu­dios Hol­ter y de pre­su­ro­me­tría. Todos estos estu­dios son rea­li­za­dos en nues­tro cen­tro a tra­vés de obra social.

¿Qué es lo que pretendemos en nuestro centro respecto a esta problemática?

Pro­mo­ver el auto­cui­da­do de la salud y el de las fami­lias del barrio y detec­tar estos fac­to­res de ries­go cau­san­tes del 95% de los infar­tos de cora­zón o cere­bra­les: dos de estos fac­to­res son mecá­ni­cos: la obe­si­dad y la pre­sión arte­rial alta; y dos quí­mi­cos: el coles­te­rol ele­va­do y la glu­co­sa; se rea­li­zan dos pre­gun­tas: si usted fuma o no, y si hace ejer­ci­cio, para cola­bo­rar en la salud de nues­tra comu­ni­dad y para que la acti­vi­dad físi­ca se reali­ce con tran­qui­li­dad y de modo salu­da­ble.