La Sexua­li­dad es un entra­ma­do com­ple­jo en el que se invo­lu­cran todos los aspec­tos de nues­tra vida.

Hay cosas que uno va apren­dien­do, es par­te de la vida. En reali­dad se apren­de todo, pero cuan­do habla­mos de sexua­li­dad el apren­di­za­je es per­ma­nen­te y para todos.

Si ha lle­ga­do has­ta este ren­glón por­que le lla­mó la aten­ción el títu­lo, con­vie­ne que nos pon­ga­mos de acuer­do en los tér­mi­nos.

Para empe­zar, dice Sexua­li­dad, no Sexo.

Cuan­do nos refe­ri­mos al sexo, habla­mos de la bio­lo­gía, de los geni­ta­les, de la anato­mía. Si bien ocu­rre, es raro que las per­so­nas ten­gan pro­ble­mas con el sexo. Y si los tie­nen, son de reso­lu­ción rela­ti­va­men­te fácil. Cuan­do nos refe­ri­mos a la sexua­li­dad, apa­re­cen los pro­ble­mas. Sexua­li­dad es sexo, es bio­lo­gía, pero tam­bién es cul­tu­ra, his­to­ria, creen­cias, épo­cas, ten­den­cias.

La Sexua­li­dad es un entra­ma­do com­ple­jo en el que se invo­lu­cran todos los aspec­tos de nues­tra vida y por eso es común -y váli­da- la fra­se que dice que nues­tra sexua­li­dad nace y mue­re con noso­tros. O sea que somos sexua­les des­de que nace­mos has­ta que mori­mos.

Y aho­ra vale poner­nos de acuer­do en el otro tér­mino del títu­lo, Adul­to Mayor.

Duran­te años se ha habla­do de aquel perío­do de la vida en que uno ya lle­gó a la adul­tez des­de hace tiem­po como Vie­jo. Tér­mino para muchos peno­so y que se ha reem­pla­za­do con otros: ter­ce­ra edad, ancia­ni­dad, senec­tud, senes­cen­cia. Adul­to Mayor que­dó como el más polí­ti­ca­men­te correc­to.

Aho­ra corres­pon­de, defi­ni­dos los tér­mi­nos, defi­nir­los jun­tos.

¿De qué habla­mos cuan­do habla­mos de la Sexua­li­dad en el Adul­to Mayor?

Para muchos, de algo impo­si­ble, para otros de algo incom­pren­si­ble, o inco­rrec­to, o posi­ble, o real. Hay tan­tas inter­pre­ta­cio­nes por­que jus­ta­men­te de lo que se habla es de sexua­li­dad.

Como el espa­cio apre­mia, apre­su­re­mos las res­pues­tas. Si nos pre­gun­ta­mos si los adul­tos mayo­res tie­nen sexo, la res­pues­ta es múl­ti­ple. Depen­dien­do exclu­si­va­men­te de la anato­mía y de lo físi­co, habrá mayo­res o meno­res posi­bi­li­da­des de acuer­do al esta­do de salud. Si se está sano, no hay impe­di­men­tos.

Aho­ra, si habla­mos de sexua­li­dad, el pano­ra­ma cambia.Cambia por muchas razo­nes, por­que al inter­ve­nir la cul­tu­ra, la his­to­ria fami­liar, la his­to­ria per­so­nal y el con­tex­to, habrá múl­ti­ples opcio­nes.

Para muchos, el ejer­ci­cio de la sexua­li­dad en los vie­jos es algo incon­ce­bi­ble. El pen­sa­mien­to colec­ti­vo dice que no tie­nen sexo, o que si lo tie­nen está mal. Es cuan­do rotu­la­mos cual­quier expre­sión de la sexua­li­dad como de “vie­ja loca” o “vie­jo ver­de”. Aún cuan­do cla­ra­men­te el con­tex­to mues­tra que ese señor quie­re tener sexo con su espo­sa de toda la vida o con una seño­ra que tam­bién tie­ne su edad, será un irres­pon­sa­ble.

No es rara esta san­ción que pue­de lle­gar inclu­si­ve al escán­da­lo fami­liar. En otras situa­cio­nes tene­mos como una mira­da más tier­na, por así decir­lo. Enton­ces lee­mos que una seño­ra de 76 años va a casar­se con un señor de 80, pen­sa­mos “qué lin­do, es para hacer­se com­pa­ñía”. Si, se hacen com­pa­ñía, pero tam­bién tie­nen sexo.

Y si ade­más hay sexua­li­dad, es pro­ba­ble que sea mejor. Por­que no habrá exi­gen­cias, es cla­ro que nadie quie­re repro­du­cir­se, no hay mie­do al emba­ra­zo, no hay hijos que inte­rrum­pan, hay tiem­po, hay con­fian­za, no hay que demos­trar nada ni hacer exhi­bi­cio­nes atlé­ti­cas.

En la Vejez, el ejer­ci­cio de la sexua­li­dad es una expre­sión de la ale­gría de estar vivo. Es sen­tir­se vivo y diver­tir­se en pare­ja más allá de la bús­que­da de un resul­ta­do fan­ta­sea­do o irreal.

Dr. José Luis Rodrí­guez | Médi­co. Psi­co­te­ra­peu­ta. Espe­cia­lis­ta en sexo­lo­gía clí­ni­ca. Mat. 4884 | En Radio Nihuil, Sexual­men­te Hablan­do – Lunes a las 22.