Entre­vis­ta­mos a San­tia­go Mén­dez, pro­fe­sor de bás­quet de Club Hou­se, y nos con­tó cómo se vive este depor­te y algu­nas de las acti­vi­da­des que desa­rro­llan con los chi­cos que asis­ten a sus cla­ses.
Mi vida siem­pre estu­vo liga­da a este depor­te, he sido juga­dor en Obras, Rega­tas, la UNCu­yo y Anzo­re­na. Soy pro­fe­sor de edu­ca­ción físi­ca, pero ade­más soy entre­na­dor de bás­quet, actual­men­te diri­jo el equi­po de Anzo­re­na.
Lle­gué a dal­vian este año, hace muy poco, por suer­te tuve la opor­tu­ni­dad de que nece­si­ta­sen a un pro­fe­sor para la escue­li­ta de bás­quet. Me lla­mó Enzo Sto­ran­ni al cual le estoy muy agra­de­ci­do por la opor­tu­ni­dad brin­da­da. Me gus­ta mucho el tra­ba­jo con los chi­cos, es un desafío por­que sus nece­si­da­des son total­men­te dife­ren­tes a las de los juga­do­res más gran­des, pero me lle­na de satis­fac­ción el tra­ba­jo que rea­li­za­mos.
Hoy en día en la escue­li­ta de Club Hou­se tene­mos un gru­po de 5 a 9 años tra­ba­ja­mos los días lunes, miér­co­les y vier­nes. Esta­mos hacien­do amis­to­sos con el club Anzo­re­na con el cual tene­mos bue­na rela­ción. Es más, lle­va­mos a los chi­cos a un par­ti­do de pri­me­ra para que cono­cie­ran cómo se jue­ga y cómo se vive el depor­te y les ha intere­sa­do muchí­si­mo. Por ello estoy muy agra­de­ci­do, esta bueno por­que los moti­va mucho a los chi­cos.
Últi­ma­men­te el bás­quet men­do­cino vie­ne cre­cien­do con­ti­nua­men­te, hay mucha com­pe­ten­cia. Es una acti­vi­dad para com­par­tir, es un depor­te muy com­ple­to, los chi­cos uti­li­zan muchas habi­li­da­des motri­ces y eso es fun­da­men­tal para su for­ma­ción, no sólo por lo físi­co; te ense­ña sobre com­pa­ñe­ris­mo, a no ren­dir­te, a esfor­zar­te para lograr obje­ti­vos en con­jun­to. Y si des­pués quie­re ini­ciar otro depor­te, el bás­quet le da una gran base para ini­ciar cual­quier acti­vi­dad físi­ca, debi­do al gra­do de com­ple­ji­dad que posee.
La idea de la escue­li­ta es for­mar un lugar don­de los chi­cos pue­dan socia­li­zar, cono­cer otros equi­pos, dife­ren­tes luga­res , hacer ami­gos y for­mar­los como per­so­nas median­te el depor­te.