Las caba­lle­ri­zas de Dal­vian, con los años y de la mano de nues­tro pro­fe­sor y con­sig­na­ta­rio Lean­dro Cui­ti­ño, se con­vir­tie­ron en uno de los clu­bes de equi­ta­ción más impor­tan­tes de la pro­vin­cia. Nues­tro amor por el depor­te, los ani­ma­les y el aire libre hacen de este un espa­cio per­fec­to para com­par­tir en fami­lia o con ami­gos y dis­fru­tar, ya sea como hob­bie, de mane­ra ama­teur o pro­fe­sio­nal, de la estre­cha rela­ción que tene­mos con los caba­llos.

Con­ta­mos con un pen­sio­na­do de caba­llos —depor­ti­vos, crio­llos o de sal­to, o de paseo—, escue­la de equi­ta­ción para todas las eda­des, quin­cho abier­to y cerra­do dis­po­ni­ble para alqui­ler para even­tos, corral de entre­na­mien­to y pis­ta de are­na para con­cur­sos. Es decir, tene­mos todo lo nece­sa­rio para te sien­tas cómo­do y rela­ja­do y pue­das conec­tar­te con la natu­ra­le­za y/o ejer­ci­tar­te.

Cabe des­ta­car que nues­tros pro­fe­so­res ense­ñan con las bases de equi­ta­ción a rela­cio­nar­se con el caba­llo sin temo­res, con con­fian­za, segu­ri­dad y cari­ño. Es impor­tan­te men­cio­nar que no es nece­sa­rio tener caba­llo pro­pio para comen­zar este depor­te.

La edad de nues­tros jine­tes va des­de los tres a los ochen­ta años. Nues­tros alum­nos más avan­za­dos han par­ti­ci­pa­do en com­pe­ten­cias de sal­to a nivel nacio­nal, tan­to en Men­do­za como en otras pro­vin­cias, inclu­yen­do San Juan, Cór­do­ba y Bue­nos Aires.

La escue­la de equi­ta­ción tie­ne como fin pri­me­ro la cama­ra­de­ría, el amor por los caba­llos, el tra­ba­jo en equi­po y la per­te­nen­cia a un lugar. Por eso, quie­nes no desean par­ti­ci­par de las com­pe­ten­cias, pue­den acer­car­se igual­men­te y dis­fru­tar de todos los bene­fi­cios de este depor­te.

En los niños, la equi­ta­ción sir­ve para desa­rro­llar valo­res muy impor­tan­tes. Como cual­quier acti­vi­dad que se desa­rro­lla en armo­nía con la natu­ra­le­za mejo­ra la rela­ción que tene­mos con esta. Ade­más, el víncu­lo con los equi­nos es muy posi­ti­vo: los niños apren­den a cui­dar y res­pe­tar al ani­mal, al igual que la impor­tan­cia del tra­ba­jo en equi­po. Tam­bién ayu­da a la socia­li­za­ción del niño, fomen­ta la con­fian­za y segu­ri­dad en sí mis­mo y mejo­ra su capa­ci­dad de con­cen­tra­ción, la dis­ci­pli­na y el espí­ri­tu de supera­ción.

Suma­do a esto se pres­tan ser­vi­cios como doma, entre­na­mien­to y alqui­ler para even­tos.

Para más infor­ma­ción, comu­ni­car­se con los pro­fe­so­res Juan­jo Pin­to (261-5135065) o Lean­dro Cui­ti­ño (261-2464913).

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