Si bien un niño de entre 4 y 6 años ya ha logra­do un desa­rro­llo impor­tan­te de su Psi­co­mo­tri­ci­dad, aún está en eta­pa de cre­ci­mien­to. Por tal razón, es nece­sa­rio esti­mu­lar­lo, para ello se rea­li­zan dife­ren­tes ejer­ci­cios físi­cos orien­ta­dos al fút­bol.

Para fomen­tar el tra­ba­jo en equi­po, el res­pe­to al adver­sa­rio y el cum­pli­mien­to de deter­mi­na­das reglas nada mejor que el fút­bol, acti­vi­dad de equi­po en las que los niños a su vez desa­rro­llan la velo­ci­dad, la resis­ten­cia y la coor­di­na­ción de movi­mien­tos. La escue­li­ta de fut­bol esta indi­ca­da para que los chi­cos se rela­cio­nen con los demás, les ense­ña­mos deter­mi­na­das reglas y valo­res tales como el com­pa­ñe­ris­mo la gene­ro­si­dad y el res­pe­to asía el otro. Los ejer­ci­cios físi­cos que se rea­li­zan ayu­dan a los niños a desa­rro­llar­se físi­ca y men­tal­men­te, a estar sanos y a rela­cio­nar­se de mane­ra salu­da­ble con sus com­pa­ñe­ros, poten­cia la gene­ro­si­dad en con­tra del indi­vi­dua­lis­mo, for­ta­le­ce­mos sus múscu­los y sus hue­sos y se pre­vie­ne la obe­si­dad y ries­gos de muchas enfer­me­da­des tales como la dia­be­tes e inclu­so hace que duer­man mejor y se enfren­ten con una acti­tud mas posi­ti­va a los peque­ños retos de la vida coti­dia­na.

Se rea­li­zan dife­ren­tes encuen­tros y tor­neos en don­de los chi­chos par­ti­ci­pan, lo cual ayu­da para que pue­dan rela­cio­nar­se con los demás. A su ves se for­man bue­nos víncu­los entre los padres de los chi­chos ya que el fut­bol es un depor­te que se des­ta­ca por reunir y jun­tar a per­so­nas.    

Los niños pue­den comen­zar a rea­li­zar acti­vi­da­des físi­cas des­de eda­des muy tem­pra­nas, no obs­tan­te, lo pri­mor­dial es que les gus­te y se divier­tan. Lo impor­tan­te es que par­ti­ci­pen y se la pase bien con los ami­gos y, por supues­to, no for­zar­les.