Pasar del plano de espec­ta­do­res y víc­ti­mas, pro­pia del plano del “Tene­mos”, a pasar a empo­de­rar­se y para ser pro­ta­go­nis­tas, para la cons­truc­ción del plano del noso­tros “Somos”, es un paso fun­da­men­tal para que nues­tras Finan­zas estén en armo­nía, entre nues­tras com­pras, con nues­tros ingre­sos y la liber­tad desea­da, como una fuen­te de bien­es­tar aban­do­na­da.

¿Están acti­vas o ago­ta­das tus fuen­tes de ingre­so?

Si per­ci­bes que el ingre­so que estás tenien­do no es sufi­cien­te para el nivel de vida que deseas tener, pue­de ser que algu­na de ellas esté ago­ta­da, por­que ya no gene­ras el valor agre­ga­do sufi­cien­te al que esta­bas acos­tum­bra­do o, por­que no estás apro­ve­chan­do nue­vas opor­tu­ni­da­des para gene­rar valor en un nue­vo con­tex­to.

Rea­li­zar un lis­ta­do de las prin­ci­pa­les for­ta­le­zas, opor­tu­ni­da­des, desafíos y aten­cio­nes (aná­li­sis FODA) a tener en cuen­ta, en con­jun­to con la defi­ni­ción de posi­bles accio­nes estra­té­gi­cas que per­mi­tan man­te­ner y apro­ve­char las pri­me­ras dos, y por el otro lado pro­te­ger­se y adap­tar­se de las últi­mas; pue­den ser bue­nas herra­mien­tas de aná­li­sis en este pun­to de par­ti­da. Para ello tam­bién es fun­da­men­tar rea­li­zar un diag­nós­ti­co emo­cio­nal ana­li­zan­do mie­dos, enojos, sue­ños, uto­pías, res­pon­sa­bi­li­dad y acti­tud nece­sa­ria para lle­var las accio­nes a cabo.

¿Exis­te la posi­bi­li­dad de aho­rro en el nivel de con­fort que eli­jo tener?

Enten­der que el nivel de gas­tos que eli­jo tener, está rela­cio­na­do con un nivel desea­do de con­fort para el bien­es­tar, es fun­da­men­tal para redu­cir gas­tos inne­ce­sa­rios.

Aho­ra si para lograr ese bien­es­tar estoy hacien­do un sacri­fi­cio muy gran­de de liber­tad, voca­ción y ofi­cio, pue­de ser que el bien­es­tar logra­do, por ese con­fort, no com­pen­se el bien­es­tar per­di­do por el sacri­fi­cio de un tra­ba­jo no desea­do.

Es impor­tan­te salir de la auto­ma­ti­za­ción, ya que hay muchas estruc­tu­ras de gas­tos fijos que ya no tie­nen sen­ti­do o no son prio­ri­ta­rios en tu esque­ma de vida actual. Aspec­tos como luz, gas, inter­net, tele­fo­nía, poseen un con­su­mo gra­dual y pue­de revi­sar­se si se está hacien­do un uso racio­nal del mis­mo, o se está pagan­do un canon inne­ce­sa­rio.

El uso de un pre­su­pues­to men­sual con los prin­ci­pa­les gas­tos cali­fi­ca­dos en orden de impor­tan­cia es nece­sa­rio, pero no sufi­cien­te para cui­dar el nivel de gas­tos. Ana­li­zar qué por­cen­ta­je de lo paga­do estoy real­men­te usan­do, o cuán­tas horas de vida des­tino a gas­tar por ese ser­vi­cio es una herra­mien­ta com­ple­men­ta­ria de gran uti­li­dad.

¿Deseo real­men­te ese obje­to y aprue­bo con enten­di­mien­to el sacri­fi­cio a rea­li­zar?

Las com­pras están rela­cio­na­das con obje­tos que brin­da­rán satis­fac­cio­nes, duran­te una vida útil que pue­de ser de meses o años. Pue­den estar rela­cio­na­das con comen­zar a tener un obje­to que antes no tenía, o tener mayor can­ti­dad de un obje­to que ya ten­go, o reno­var­lo o moder­ni­zar­lo. El pro­ble­ma no radi­ca en el obje­to de la com­pra, sino en que no exis­ta armo­nía entre la com­pra y el res­to de mis finan­zas.

Exis­ten dos herra­mien­tas intere­san­tes para la ges­tión de las com­pras en armo­nía con el res­to de los ele­men­tos finan­cie­ros:

  1. Inven­ta­rios de com­pras rea­li­za­das: deter­mi­nar un lis­ta­do de las com­pras rea­li­za­das des­de que recuer­de, arran­can­do de muy gran­des y valio­sos a muy peque­ños. Colo­car en la pri­me­ra colum­na el nom­bre, en la segun­da una bre­ve des­crip­ción, en una ter­ce­ra colum­na el año, des­pués valor esti­ma­dos, vida útil apro­xi­ma­da y ano­ta­cio­nes varias a tener en cuen­ta.
  2. Lis­ta­do de pró­xi­mas com­pras a rea­li­zar: rea­li­zar un lis­ta­do de las com­pras que se desea rea­li­zar duran­te el pró­xi­mo año, deter­mi­nar el moti­vo que gene­ra la com­pra: repo­si­ción, moder­ni­za­ción, nue­va adqui­si­ción, aumen­to de can­ti­dad.

¿Estoy dis­pues­to a com­pro­me­ter mis ganan­cias futu­ras, en lugar de mis ganan­cias pasa­das?

Las deu­das no son bue­nas o malas en sí mis­mas, ya que pue­den ayu­dar­nos o per­ju­di­car­nos depen­dien­do del modo, el mon­to y las con­di­cio­nes del entorno que nos rodea. Nue­va­men­te, el ver­da­de­ro pro­ble­ma apa­re­ce cuan­do ellas no están en armo­nía con el res­to de mis finan­zas.

Exis­ten herra­mien­tas intere­san­tes para ges­tio­nar el nivel de endeu­da­mien­to res­pec­to a los ingre­sos, para evi­tar que los mis­mos superen el nivel de los ingre­sos espe­ra­dos:

  1. Pla­ni­fi­ca­ción y con­trol de ratios de endeu­da­mien­to y capa­ci­dad de pago.
  2. Auto-eva­lua­ción de cali­dad del cré­di­to: cali­fi­car del 1 al 5, los aspec­tos de deu­das a tomar, pla­zo, tas, mon­to y com­pra, con­si­de­ran­do pasa­do pre­sen­te y futu­ro. Pasa­do, ante­ce­den­tes cre­di­ti­cios. Pre­sen­te: uti­li­dad del obje­to a com­prar y garan­tías.

La impor­tan­cia de pla­ni­fi­car en gru­po, con­si­de­ran­do el bien­es­tar y el desa­rro­llo sos­te­ni­ble.

Hay que con­si­de­rar que, en las finan­zas per­so­na­les y fami­lia­res, siem­pre exis­te un gru­po de per­so­nas con dife­ren­tes roles e intere­ses, que al igual que en las empre­sas, se debe tener en cuen­ta su opi­nión y visión de cor­to, mediano y lar­go pla­zo.

Reflexionar en grupo desde un panel de control simplificado donde tengamos un resumen de los 5 elementos de las finanzas familiares, buscando la armonización entre ellos, es una buena herramienta de planificación grupal o familiar para educar en ahorro con mayor consciencia financiera y espiritual.

Mgter. Heral­do Miguel Muñoz
Pre­si­den­te Fun­da­ción FENSUS
Decano Uni­ver­si­ta­rio.
Con­fe­ren­cis­ta Ase­sor Finan­zas. Estra­te­gia Nego­cios Emo­cio­nes.

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