El 2015 apunta a ser un año muy difícil para las economías regionales.

Cuan­do el dólar ofi­cial se atra­sa, pasa a ser una preo­cu­pa­ción para expor­ta­do­res y pro­duc­to­res regio­na­les, por­que sus cos­tos en dóla­res cre­cen. Este hecho pue­de ver­se com­pen­sa­do si aumen­tan sus pre­cios inter­na­cio­na­les. Para 2015 la gran ame­na­za regio­nal es la com­bi­na­ción de dólar que con­ti­nua­ría atra­sán­do­se y pre­cios de expor­ta­ción en caí­da. No sólo dete­rio­ra­ría la ren­ta­bi­li­dad de expor­ta­do­res, sino tam­bién el poder de com­pra de los pro­duc­to­res pri­ma­rios.

Dólar ofi­cial

A ini­cios de 2014 se enca­re­ció en Argen­ti­na, gene­ran­do un ali­vio tran­si­to­rio para las eco­no­mías regio­na­les, pero la con­tra­par­ti­da fue una mayor infla­ción y una con­trac­ción del mer­ca­do interno. Para este año, el gobierno nacio­nal inten­ta­rá evi­tar estas con­se­cuen­cias, y por lo tan­to, habrá mayor atra­so cam­bia­rio (o sea, cos­tos cre­cien­tes en dóla­res).

A este hecho, se le agre­ga que en otros paí­ses, tan­to com­pe­ti­do­res como com­pra­do­res, sí están deva­luan­do sus mone­das, qui­tán­do­le com­pe­ti­ti­vi­dad a los pro­duc­tos argen­ti­nos. Si Bra­sil deva­lúa, le resul­ta más caro com­prar fru­ta argen­ti­na, y si Chi­le lo hace, pue­de ofre­cer sus pro­duc­tos a un menor pre­cio.

Enton­ces, tene­mos doble pro­ble­ma cam­bia­rio.

Pre­cios inter­na­cio­na­les

A ini­cios de 2015, estos son meno­res con res­pec­to al año pasa­do, para una bue­na par­te de los pro­duc­tos regio­na­les que se expor­tan. Hay algu­nas excep­cio­nes, pero la impre­sión es que, en algu­nos, sus aumen­tos serán tran­si­to­rios. Por ejem­plo, en cirue­las, no sólo habrá mayor pro­duc­ción en Argen­ti­na, sino ade­más es posi­ble que haya menor deman­da por par­te de dos de los prin­ci­pa­les com­pra­do­res, Rusia y Bra­sil. Si es así, es difí­cil man­te­ner los bue­nos pre­cios del año pasa­do.

Ren­ta­bi­li­dad

Para cono­cer su evo­lu­ción, se tie­ne en cuen­ta el pre­cio de expor­ta­ción y el dólar (ambas varia­bles vin­cu­la­das a los ingre­sos de los expor­ta­do­res), y la infla­ción (aso­cia­da a los cos­tos argen­ti­nos). Jun­tán­do­los, se obtie­ne un indi­ca­dor de ren­ta­bi­li­dad, que es un tipo de cam­bio real para cada pro­duc­to. Cuan­do dis­mi­nu­ye, se dete­rio­ra la ren­ta­bi­li­dad del expor­ta­dor pro­me­dio.

A con­ti­nua­ción, se pre­sen­ta la diná­mi­ca de este indi­ca­dor para cua­tro fechas cla­ves:

– Año 2006, que se toma como refe­ren­cia (valor 100): fue un perio­do de dólar y pre­cios inter­na­cio­na­les pro­me­dios (ni tan altos ni tan bajos).

Cuan­do el dólar ofi­cial se atra­sa, pasa a ser una preo­cu­pa­ción para expor­ta­do­res y pro­duc­to­res regio­na­les, por­que sus cos­tos en dóla­res cre­cen. Este hecho pue­de ver­se com­pen­sa­do si aumen­tan sus pre­cios inter­na­cio­na­les. Para 2015 la gran ame­na­za regio­nal es la com­bi­na­ción de dólar que con­ti­nua­ría atra­sán­do­se y pre­cios de expor­ta­ción en caí­da. No sólo dete­rio­ra­ría la ren­ta­bi­li­dad de expor­ta­do­res, sino tam­bién el poder de com­pra de los pro­duc­to­res pri­ma­rios.

Dólar ofi­cial

A ini­cios de 2014 se enca­re­ció en Argen­ti­na, gene­ran­do un ali­vio tran­si­to­rio para las eco­no­mías regio­na­les, pero la con­tra­par­ti­da fue una mayor infla­ción y una con­trac­ción del mer­ca­do interno. Para este año, el gobierno nacio­nal inten­ta­rá evi­tar estas con­se­cuen­cias, y por lo tan­to, habrá mayor atra­so cam­bia­rio (o sea, cos­tos cre­cien­tes en dóla­res).

A este hecho, se le agre­ga que en otros paí­ses, tan­to com­pe­ti­do­res como com­pra­do­res, sí están deva­luan­do sus mone­das, qui­tán­do­le com­pe­ti­ti­vi­dad a los pro­duc­tos argen­ti­nos. Si Bra­sil deva­lúa, le resul­ta más caro com­prar fru­ta argen­ti­na, y si Chi­le lo hace, pue­de ofre­cer sus pro­duc­tos a un menor pre­cio.

Enton­ces, tene­mos doble pro­ble­ma cam­bia­rio.

Pre­cios inter­na­cio­na­les

A ini­cios de 2015, estos son meno­res con res­pec­to al año pasa­do, para una bue­na par­te de los pro­duc­tos regio­na­les que se expor­tan.

Hay algu­nas excep­cio­nes, pero la impre­sión es que, en algu­nos, sus aumen­tos serán tran­si­to­rios. Por ejem­plo, en cirue­las, no sólo habrá mayor pro­duc­ción en Argen­ti­na, sino ade­más es posi­ble que haya menor deman­da por par­te de dos de los prin­ci­pa­les com­pra­do­res, Rusia y Bra­sil. Si es así, es difí­cil man­te­ner los bue­nos pre­cios del año pasa­do.

Ren­ta­bi­li­dad

Para cono­cer su evo­lu­ción, se tie­ne en cuen­ta el pre­cio de expor­ta­ción y el dólar (ambas varia­bles vin­cu­la­das a los ingre­sos de los expor­ta­do­res), y la infla­ción (aso­cia­da a los cos­tos argen­ti­nos). Jun­tán­do­los, se obtie­ne un indi­ca­dor de ren­ta­bi­li­dad, que es un tipo de cam­bio real para cada pro­duc­to. Cuan­do dis­mi­nu­ye, se dete­rio­ra la ren­ta­bi­li­dad del expor­ta­dor pro­me­dio.

A con­ti­nua­ción, se pre­sen­ta la diná­mi­ca de este indi­ca­dor para cua­tro fechas cla­ves:

– Año 2006, que se toma como refe­ren­cia (valor 100): fue un perio­do de dólar y pre­cios inter­na­cio­na­les pro­me­dios (ni tan altos ni tan bajos).

– Diciem­bre 2013: con un dólar ofi­cial muy atra­sa­do.

– Febre­ro 2014: lue­go de la deva­lua­ción.

– Enero 2015: casi un año des­pués, con un dólar nue­va­men­te atra­sa­do.

¿Qué ha ocu­rri­do con los pro­duc­tos en dis­tin­tas regio­nes?

Para enten­der los siguien­tes grá­fi­cos, con­si­de­re el caso de la soja. Par­tien­do de 2006 con un valor 100, dis­mi­nu­yó a fines de 2013. Por más que la soja expe­ri­men­tó un fuer­te aumen­to en su pre­cio inter­na­cio­nal, se vio más que com­pen­sa­do por la pér­di­da de poder adqui­si­ti­vo del dólar (más un incre­men­to en reten­cio­nes). Pos­te­rior­men­te, con la deva­lua­ción de enero del año pasa­do, mejo­ró la ren­ta­bi­li­dad de este sec­tor. Pasa­do el tiem­po, se jun­ta­ron sus meno­res pre­cios y un dólar que se atra­só, cau­san­do un menor tipo de cam­bio real en la soja (y por tan­to, una pér­di­da en la ren­ta­bi­li­dad expor­ta­do­ra).

En otros pro­duc­tos, tam­bién se ha obser­va­do esa pér­di­da de ren­ta­bi­li­dad, sal­vo en car­ne vacu­na.

Gentileza de Jorge Day | Lic. en Economía | investigador | Jefe IERAL Mendoza  de Fundación Mediterránea