FRANCISCO NARANJO : GUARDIÁN DEL SECRETO DE LAS ROSAS

Dicen que las rosas ocul­tan pro­fun­dos mis­te­rios que sólo serán deve­la­dos al que las cul­ti­va. En nues­tro que­ri­do barrio el que guar­da celo­sa­men­te es Fran­cis­co Naran­jo, el jar­di­ne­ro en jefe de Dal­vian. Un alqui­mis­ta de la jar­di­ne­ría que posee cono­ci­mien­tos mile­na­rios sobre todo tipo de vege­ta­ción, cono­ce todo sobre  árbo­les, arbus­tos y hier­bas de estas zonas.

A él le debe­mos los gran­des terre­nos de ver­des pas­ti­za­les tan mulli­dos y sua­ves, los fron­do­sos y majes­tuo­sos árbo­les que pro­te­gen y revis­ten nues­tras cua­dras, las flo­res y sus aro­mas y los pinos que se encuen­tra por doquier entre nues­tras vivien­das y bou­le­va­res. El Sr. Naran­jo vive y tra­ba­ja en el barrio hace más de 40 años, en sus comien­zos enca­mi­nó un peque­ño vive­ro en su casa y eso encan­tó a todos. Des­de enton­ces tra­ba­ja con ahín­co para embe­lle­cer cada rin­cón. Hoy, ya con muchos años de expe­rien­cia, se encar­ga más de la par­te téc­ni­ca, coor­di­nan­do  a más de 100 emplea­dos de jar­di­ne­ría y man­te­ni­mien­to e ins­tru­yen­do a cole­gas e inge­nie­ros agró­no­mos.
Nos acer­ca­mos a él con la espe­ran­za de que nos deve­la­ra los secre­tos de los rosa­les Esto fue lo que nos con­tó:
¿HACE CUÁNTO SE DEDICA A LA JARDINERÍA?
-¡Hu, de toda la vida! Des­de siem­pre. ¿Vis­te cuan­do uno tra­ba­ja con pasión? Cuan­do uno hace lo que le apa­sio­na, no se da cuen­ta de cuán­to tiem­po lle­va hacién­do­lo. Empe­cé con un vive­ro en mi casa y me lo encon­tra­ron! Jaja! Pero gus­tó y ¡mirá aho­ra este de acá, es re gran­de! En Dal­vian era todo dife­ren­te, noso­tros hici­mos todo esto. ¿Vis­te esos árbo­les? Vos no habías naci­do cuan­do está­ba­mos plan­tán­do­los ¿Sabes cuán­tos pinos se nece­si­tan para hacer un cer­co? ¿Y cuán­tas pal­me­ras para un bou­le­var?
NO, LA VERDAD QUE NO , ¿SERÁ, 100?
-No! Tres mil pinos para un cer­co lar­go y cien pal­me­ras en un bou­le­var. Con­tes­ta el Señor Naran­jo entre risas, pasean­do por los cami­nos ver­des del barrio.
QUIERO SABER SOBRE LAS ROSAS, ¿POR QUÉ ACÁ SE DAN TAN LINDO? NO SI HE VISTO ROSAS ASÍ DE LINDAS Y GRANDES EN OTROS LUGARES.
-Ah!, los rosa­les, es que son muy espe­cia­les y muy muy lin­dos, deben haber más de tres­cien­tos rosa­les, sin con­tar los de los con­do­mi­nios. Y en la par­te de jar­di­ne­ría y man­te­ni­mien­to más de 100 emplea­dos tra­ba­jan­do. Pasa que los rosa­les estos, no son de acá. Son de Río Negro, traen los injer­tos para acá y los tene­mos en el inver­na­de­ro has­ta que se hagan lo sufi­cien­te­men­te fuer­tes para lle­var­los a la tie­rra.
Duran­te la expli­ca­ción Fran­cis­co toma una plan­ta que cre­cía en una mace­ta y la levan­ta del tallo. -¿Ves? Así de fuer­te tie­ne que estar-. Mien­tras paseá­ba­mos entre los rosa­les fue con­tan­do de a poco sobre la cien­cia de plan­tar y man­te­ner las rosas.
-La mejor épo­ca para plan­tar rosas es cuan­do empie­za la pri­ma­ve­ra, pero noso­tros acá en el inver­na­de­ro las plan­ta­mos duran­te todo el año y las man­te­ne­mos. La rosa es capri­cho­sa y tie­ne un eterno roman­ce con el sol, así que tie­ne que dar­le mucho sol direc­to, no hay que preo­cu­par­se por los días muy solea­dos.
-Si la plan­tás cer­ca de un árbol, no se va a dar o le van a salir pocas flo­res, chi­qui­tas. A la rosa le encan­ta tener espa­cio para exten­der sus ramas por arri­ba y raí­ces por aba­jo. Hay que dejar un espa­cio entre éstas y otras plan­tas. Nece­si­tan mucho espa­cio para flo­re­cer.
-En cuan­to a la tie­rra el terreno debe estar húme­do, se requie­re de mucho rie­go, pero no hay que aho­gar­las, inun­dar un poco el terreno y dejar que absor­ba. Sobre todo, que la tie­rra sea nue­va y fér­til.
Él nos pro­po­ne usar los fer­ti­li­zan­tes que eli­ja­mos pero nos dice: -poco guano, muy poco, es como con noso­tros, si vamos de cum­plea­ños y nos come­mos una tor­ta de cho­co­la­te ente­ra nos empa­cha­mos, lo mis­mo ocu­rre con la plan­ta, mucho guano le va a hacer mal.
¿Y EN CUANTO A LA PODA?
-La poda de la rosa debe rea­li­zar­se en Mayo. Es una plan­ta que le gus­ta que la atien­dan mucho y la dejen her­mo­sa. A fines de noviem­bre empie­za a salir la segun­da tan­da de bro­tes, en diciem­bre ya serán rosas, ade­más por esa épo­ca tam­bién, las rosas vie­jas decaen y el vien­to les vue­la los péta­los, nos comen­ta Naran­jo y pare­ció ser que la natu­ra­le­za lo escu­chó y una bre­ve ráfa­ga voló de un soplo los péta­los de las rosas que foto­gra­fia­ba.
Pero como buen mago no qui­so deve­lar más nada del tru­co, así que la rea­li­za­ción de ese tipo de poda que ha per­fec­cio­na­do se man­ten­drá un mis­te­rio. Sí nos qui­so con­tar sobre los pinos, las pal­me­ras… pero nada más sobre las rosas. De cual­quier mane­ra, con­for­mes con los secre­tos reve­la­dos, aho­ra es momen­to de inten­tar plan­tar uno en casa.