La caída del cabello se produce por motivos distintos en hombres y mujeres. Enterate el porqué en esta nota.

Cada persona tiene entre 100.000 y 150.000 cabellos y pierde de 50 a 100 cabellos al día; si se superan estos números la caída ya no es normal.

Nume­ro­sos fac­to­res pue­den ace­le­rar está caí­da de cabe­llo tales como la edad, heren­cia, equi­li­brio hor­mo­nal, Captura de pantalla 2015-05-19 a las 17.42.02 copyesta­do físi­co y psí­qui­co, ali­men­ta­ción, medioam­bien­te. En el caso del hom­bre, los fac­to­res hor­mo­na­les y here­di­ta­rios pre­do­mi­nan. Para las muje­res, los fac­to­res pue­den ser psí­qui­cos, nutri­cio­na­les pero inclu­so hor­mo­na­les y aso­cia­dos con epi­so­dios de la vida (mater­ni­dad, con­tra­cep­ción, meno­pau­sia).

En la mujer, las cau­sas de la caí­da del cabe­llo pue­de ser:

Des­equi­li­brio hor­mo­nal: en el caso de una con­tra­cep­ción no adap­ta­da, de un emba­ra­zo, y más espe­cí­fi­ca­men­te des­pués de un par­to, pero tam­bién en caso de meno­pau­sia, las varia­cio­nes hor­mo­na­les se pue­den tra­du­cir por una super­pro­duc­ción de andró­ge­nos aca­rrean­do un aumen­to de la fabri­ca­ción de folícu­los pilo­sos y la crea­ción de un cabe­llo más fino y más frá­gil.

Mala vas­cu­la­ri­za­ción del bul­bo pilo­so: el estrés, el can­san­cio, las caren­cias nutri­cio­na­les aca­rrean una dis­mi­nu­ción de los inter­cam­bios a nivel de la papi­la dér­mi­ca redu­cien­do la apor­ta­ción en ele­men­tos nutri­cio­na­les y la oxi­ge­na­ción de la papi­la.

Estos fac­to­res acu­mu­lán­do­se debi­li­tan y fra­gi­li­zan el cabe­llo oca­sio­nan­do su caí­da. Son tam­bién res­pon­sa­bles de la pér­di­da de den­si­dad y de volu­men del cabe­llo.

Dis­mi­nu­yen los inter­cam­bios redu­cien­do la apor­ta­ción en ele­men­tos nutri­cio­na­les y la oxi­ge­na­ción de la papi­la.

Sin embar­go, las cau­sas de la caí­da de cabe­llo en el hom­bre son:

Fac­tor gené­ti­co: se acor­tan pro­gre­si­va­men­te la dura­ción de los ciclos pilo­sos,  pro­du­cién­do­se antes la caí­da del cabe­llo.

Des­re­gu­la­ción hor­mo­nal (hiper­an­dro­ge­nia): hiper­ac­ti­vi­dad de la 5ta reduc­ta­sa tenien­do como con­se­cuen­cia una mul­ti­pli­ca­ción dema­sia­da rápi­da de los folícu­los pilo­sos y un aumen­to de las secre­cio­nes de la glán­du­la sebá­cea lo que «aho­ga» el cabe­llo.

La aso­cia­ción de estos 3 fac­to­res aca­rrea un debi­li­ta­mien­to del bul­bo pilo­so que con­du­ce a la caí­da del cabe­llo y a su fra­gi­li­za­ción así como a una pér­di­da de mate­ria y de vigor.

A par­tir de pro­ce­di­mien­tos que res­pon­den a las carac­te­rís­ti­cas de cada pacien­te, los tra­ta­mien­tos anti­cai­da, des­ta­can la impor­tan­cia de esti­mu­lar la micro­cir­cu­la­ción del cue­ro cabe­llu­do para mejo­rar la vita­li­dad del bul­bo pilo­so y  pro­lon­gar, de esta mane­ra  por más tiem­po la fase de cre­ci­mien­to.

Ade­más, la nue­va gene­ra­ción de pro­duc­tos anti­caí­da, a base de extrac­tos vege­ta­les, apor­ta al cabe­llo un plus nutri­ti­vo (vita­mi­nas B, oli­go­ele­men­tos y anti­oxi­dan­tes que enfren­tan a los radi­ca­les) que en con­jun­to con sus­tan­cias espe­cí­fi­cas impi­den la ace­le­ra­ción de los ciclos capi­la­res inhi­bien­do la 5ta. reduc­ta­sa, con el fin de pro­lon­gar el ciclo de vida del cabe­llo.