Antes de decidir comprar zapatillas, es bueno conocer tus características físicas.

Cono­cé tus carac­te­rís­ti­cas físi­cas

Por ejem­plo: el peso, las lesio­nes (que tenes aho­ra o has teni­do en el pasa­do), la altu­ra del arco de tu pie, etc.

Las zapa­ti­llas tie­nen unos ran­gos de peso reco­men­da­do. Si eres una per­so­na de 90 kg, debe­rás adqui­rir unas zapa­ti­llas esta­bles y que posean un cha­sis acor­de a tu peso, capaz de sopor­tar 90 kg en carre­ra (cuyo impac­to segu­ra­men­te supere los 200 kg). Evi­den­te­men­te, no todas las zapa­ti­llas son capa­ces de aguan­tar esas carac­te­rís­ti­cas, así que hay que tener cla­ro qué mode­los son los que pue­den y no pue­den aguan­tar ese peso.

Si pesas 70 kg, podrás uti­li­zar zapa­ti­llas algo más lige­ras, fle­xi­bles, con amor­ti­gua­ción más blan­da… No por­que una zapa­ti­lla sea tope de gama (o la más cara), va a ser la mejor opción o la más cómo­da.Captura de pantalla 2015-05-19 a las 17.51.29

Las lesio­nes que has teni­do es otro fac­tor impor­tan­te. Así como hay múl­ti­ples tipos de lesio­nes, hay múl­ti­ples opcio­nes de zapa­ti­llas acor­des a esa lesión, por ejem­plo: si se tie­ne una fas­ci­tis plan­tar, hay que bus­car mode­los que te den algo de apo­yo en la zona del arco; si se tie­nen pro­ble­mas de sobre­car­gas en los sóleos y geme­los, bus­ca­ría unas zapa­ti­llas no dema­sia­do blan­das y con un drop clá­si­co de 10 ó 12 mm; con pro­ble­mas de tor­ce­du­ras o moles­tias en liga­men­tos de tobi­llo o rodi­lla debes bus­car zapa­ti­llas esta­bles… Para cada lesión hay unas carac­te­rís­ti­cas con­cre­tas que cier­tos mode­los poseen y que, aun­que no te solu­cio­nen el pro­ble­ma, sí con­tri­bui­rán a paliar­lo en mayor o menor medi­da.

El arco del pie es algo fun­da­men­tal. Debes saber qué altu­ra de arco tie­nes, y lo pue­des ave­ri­guar a tra­vés de una prue­ba muy bási­ca que con­sis­te en mojar­se la plan­ta del pie y dejar la hue­lla en un papel. Depen­dien­do del tipo de hue­lla, pue­des hacer­te una idea del arco que tie­nes y, aun­que es un reme­dio case­ro orien­ta­ti­vo (lo ideal es un estu­dio de la pisa­da), sir­ve para -al menos- aco­tar la bús­que­da de mode­los que te pue­den ser úti­les. Ade­más de la altu­ra, tam­bién es impor­tan­te cono­cer la fle­xi­bi­li­dad. Una per­so­na con arco bajo no debe­ría com­prar zapa­ti­llas con arco mar­ca­do, al igual que una per­so­na con arco alto no debe­ría valo­rar un arco bajo (sal­vo en algu­nas oca­sio­nes muy con­cre­tas).

Hay muchas otras carac­te­rís­ti­cas físi­cas impor­tan­tes a tener en cuen­ta. Si tie­nes un pie ancho o estre­cho, exis­ten mar­cas como Asics o New Balan­ce que ven­den talla­je de ancho.

El tipo de pie es un dato com­ple­men­ta­rio pero que pue­de aho­rrar inco­mo­di­da­des y roces, exis­ten tres: el Grie­go (el 2º meta­tar­so es más lar­go que el dedo gor­do), el Pie Egip­cio (el más común, don­de el dedo gor­do es el más lar­go) y el Poli­ne­sio o Cua­dra­do (don­de la mayo­ría de los dedos tie­nen una lon­gi­tud simi­lar). Cada zapa­ti­lla tie­ne una pun­te­ra dife­ren­te, las hay más redon­dea­das o más afi­la­das. Estas for­mas, uni­das a la anchu­ra que ten­ga la zapa­ti­lla, pue­den pro­por­cio­nar unas sen­sa­cio­nes muy con­for­ta­bles o hacer que no pue­das ni cami­nar, hay que encon­trar la zapa­ti­lla que por for­ma y anchu­ra se adap­te a tu pie.

Tipo de pisa­da

  • Pro­na­dor: la mayo­ría de la gen­te pro­na en mayor o menor medi­da. La pro­na­ción es un meca­nis­mo natu­ral del pie para amor­ti­guar e impul­sar, el pro­ble­ma vie­ne cuan­do pro­vo­ca moles­tias, en este caso se entra­ría a valo­rar qué es lo más ade­cua­do, hacer­se unas plan­ti­llas o bus­car unas zapa­ti­llas pro­na­do­ras.
  • Neu­tro: el por­cen­ta­je de neu­tros es bas­tan­te alto. Si los pro­na­do­res supo­nen sobre un 60%, los neu­tros ron­dan el 35%. Aquí, el giro del pie se sitúa den­tro de unos pará­me­tros nor­ma­les que, a prio­ri, no pre­sen­tan ries­gos para liga­men­tos y múscu­los pues­to que no les sobre­car­ga de tra­ba­jo.
  • Supi­na­dor: a pesar de la creen­cia popu­lar, ser supi­na­dor es alta­men­te impro­ba­ble. Que se ten­ga el pie cavo o que se des­gas­te el talón por fue­ra ( o la zapa­ti­lla en gene­ral)  no indi­ca que seas supi­na­dor. Solo un 4,5% de la gen­te supi­na y reúne unas carac­te­rís­ti­cas bas­tan­te par­ti­cu­la­res, arco alto y muy rígi­do. No exis­ten zapa­ti­llas para supi­na­do­res, los supi­na­do­res uti­li­zan zapa­ti­llas neu­tras fle­xi­bles, amor­ti­gua­das y esta­bles.

Cuan­do las lesio­nes o pro­ble­mas son per­sis­ten­tes, lo mejor es ir a un médi­co espe­cia­lis­ta para hacer un estu­dio con plan­ti­llas.  Siem­pre que vayas a un podó­lo­go para hacer­te plan­ti­llas para correr, tie­ne que ver­te correr. El podó­lo­go debe­ría ver­te correr con zapa­ti­llas neu­tras y des­cal­zo, de ambas mane­ras.

Una vez con las plan­ti­llas en la mano, el siguien­te pun­to es muy impor­tan­te: bus­car un mode­lo neu­tro y con arco medio o bajo, ade­más, con la anchu­ra y hor­ma ade­cua­da para que la plan­ti­lla se asien­te correc­ta­men­te. Una vez cla­ra tu pisa­da, con o sin plan­ti­llas, vamos a cen­trar­nos en el tema de cómo ate­rri­za­mos. Cuan­do hablo de ate­rri­za­je, hablo de la téc­ni­ca nece­sa­ria y ade­cua­da que va acom­pa­ñan­do ese ate­rri­za­je. Cuan­do hablo de ate­rri­zar de ante­pié, me refie­ro al ate­rri­za­je que se con­si­gue gra­cias a una téc­ni­ca ade­cua­da de carre­ra, con la pos­tu­ra ideal y la caden­cia ade­cua­da.

Gene­ral­men­te, la mayo­ría de corre­do­res ate­rri­zan de talón. A pesar de la creen­cia, el ate­rri­za­je de talón no siem­pre es malo. De hecho, se pue­de ser efi­cien­te ate­rri­zan­do con el talón y hacien­do una tran­si­ción rápi­da, muchos atle­tas de éli­te tie­nen este tipo de pisa­da. Cen­trán­do­me en el corre­dor popu­lar, la mayo­ría ate­rri­za de talón y, por tan­to, si no se rea­li­za una adap­ta­ción a otras téc­ni­cas de carre­ra, habrá que ele­gir  zapa­ti­llas amor­ti­gua­das y con un drop entre 8 mm y 13 mm.

¿Qué uso les vas a dar?

El uso que se le pue­de dar a una zapa­ti­lla pue­de ser muy diver­so. Tie­nes que saber por dón­de vas a correr, a qué rit­mos, cuán­ta dis­tan­cia, qué cli­ma y si vas a alter­nar­la o no con otros mode­los. Hay mode­los mejor adap­ta­dos para algu­nas super­fi­cies que otros.

Si corres por asfal­to se reco­mien­da una con amor­ti­gua­ción más blan­da y de mayor reco­rri­do, y la esta­bi­li­dad es menos impor­tan­te. En cam­bio, al correr por terre­nos mix­tos  la esta­bi­li­dad va ganan­do impor­tan­cia, se nece­si­tan zapa­ti­llas con mejor aga­rre, la amor­ti­gua­ción no es tan fun­da­men­tal ya que el terreno amor­ti­gua más que el asfal­to. Por últi­mo, en mon­ta­ña tene­mos cal­za­do de trail que por trac­ción, pro­tec­ción y esta­bi­li­dad está mucho más adap­ta­do a esos terre­nos y que, en cam­bio, no fun­cio­na bien en asfal­to.

Correr es natu­ral en el ser humano…pero hacer­lo bien requie­re de muchos fac­to­res. Pedi ayu­da, es sim­ple y te pue­de ayu­dar mucho en tu salud.

Por Juan Pablo Anfu­so | Pro­fe­sor de Dal­vian Club | Lic. en Cien­cias de la acti­vi­dad físi­ca y el Depor­te