Día del Niño: ¡Salió el sol!

A pesar del aire fresco, el Día del Niño estuvo coronado por un sol divino que acompañó a los chicos y sus familias en una jornada espectacular. Lo más importante: muchos chicos que lo necesitan recibieron las leches en polvo que se recaudaron.

183
0

Al ingre­sar al pre­dio del Día del Niño en Dal­vian, ya podía per­ci­bir­se el ambien­te de entu­sias­mo. Los chi­cos, en el Sam­ba, bai­lan y ríen a car­ca­ja­das; otros corren ansio­sos para pro­bar todos los jue­gos. Más allá, en la pis­ci­na, flo­tan pelo­tas gigan­tes con niños den­tro que se des­li­zan sobre el agua. En el sec­tor del Golf Club hay infi­ni­dad de atrac­cio­nes al aire libre: par­que aéreo, tiro­le­sa, paseos a caba­llo, paint­ball y muchí­si­mo más.

En total, 30 esta­cio­nes de jue­gos ale­gra­ron el her­mo­so pai­sa­je de Dal­vian Club y del cam­po de golf. Mien­tras los más chi­cos se diver­tían, algu­nas fami­lias degus­ta­ron los pla­tos de los dis­tin­tos food trucks del patio de comi­das, que inclu­yó una varia­da ofer­ta gas­tro­nó­mi­ca. Todo estu­vo dis­pues­to para que las fami­lias asis­ten­tes pasa­ran un momen­to úni­co.

Ten­go que feli­ci­tar a la gen­te de Dal­vian por la orga­ni­za­ción, fue impe­ca­ble. Hay que decir las cosas como son: el even­to es com­ple­to. Para los que vivi­mos acá y para los que vie­nen de afue­ra, que­da­mos todos sor­pren­di­dos.
Nico­lás Hui­so

Entre glo­bos y ban­de­ri­nes, se lle­nó de color nues­tro que­ri­do barrio y la músi­ca ale­gró la tar­de. El esce­na­rio de enor­mes dimen­sio­nes, pre­pa­ra­do para la oca­sión, fue el lugar don­de se pre­sen­ta­ron dos shows que tuvie­ron a los chi­cos aten­tos, par­ti­ci­pan­do, bai­lan­do y can­tan­do al son de las can­cio­nes.

El cie­lo de Nany

Una de las gran­des pre­sen­ta­cio­nes del día fue “El cie­lo de Nany”, una obra musi­cal des­ti­na­da a bebés y niños de 0 a 5 años, públi­co al que muchas veces no se tie­ne en cuen­ta. En esta oca­sión, fue­ron ellos los que dis­fru­ta­ron de la magia de esta pues­ta en esce­na que bus­ca edu­car y ayu­dar a cre­cer a tra­vés del arte.

La tiro­le­sa fue una de las atrac­cio­nes más bus­ca­das por los chi­cos

Nany es un musi­cal de muchas can­cio­nes con una his­to­ria cor­ta pero no menos impor­tan­te. A dife­ren­cia de otras obras, está lle­na de estí­mu­los para los bebés, hay muchas can­cio­nes, pocos tex­tos, muchos colo­res, y temas con los que los peque­ños están rela­cio­na­dos como los chu­pe­tes, la mama­de­ra, los cari­ños, los mimos. Lo más impor­tan­te de este musi­cal es que es muy par­ti­ci­pa­ti­vo, la idea es que los padres jue­guen con sus niños, que los abra­cen, que los mimen, que dejen el celu­lar por un rato y vuel­van a conec­tar­se con sus hijos. Podría decir­se que es una invi­ta­ción para que los adul­tos recu­pe­ren su niño inte­rior y, así, recu­pe­rar el lazo con los peque­ños”, expli­có Hugo Moreno, direc­tor de la obra.

¡Los chi­cos la pasan súper!
Clau­dia Jakub­son

Entre los momen­tos más des­ta­ca­dos, pode­mos con­tar el final, que invi­ta a los peques a dejar el chu­pe­te y la mama­de­ra: “¿Pro­me­ten dejar el chu­pe­te y la mama­de­ra?”, pre­gun­ta la pro­ta­go­nis­ta dul­ce­men­te a su públi­co. Qui­zás el men­sa­je más impor­tan­te es el que va diri­gi­do a los adul­tos, median­te una inter­pe­la­ción que que­da reso­nan­do en nues­tro cora­zón: “Y uste­des, ¿pro­me­ten nun­ca aban­do­nar su niño inte­rior y cui­dar­lo siem­pre?”. A los padres los ins­ta a cui­dar lo más sagra­do que un humano pue­de tener: la cone­xión con sus hijos. “Y a los papás: ¿pro­me­ten jugar todos los días con sus niños aun­que sea un rati­to?”, cie­rra la obra con el deseo más puro de los bebés y chi­qui­tos de la fami­lia.

Musi­cal

Se tra­ta de una pie­za tea­tral que reco­rre la mági­ca his­to­ria de Dis­ney a tra­vés de sus can­cio­nes icó­ni­cas, des­de su naci­mien­to con la crea­ción de Mic­key Mou­se has­ta los éxi­tos actua­les, entre los que no podía fal­tar la pega­di­za melo­día de Fro­zen “Libre soy”.

Los asis­ten­tes fue­ron tes­ti­gos del talen­to de los bai­la­ri­nes y acto­res que deja­ron todo en el esce­na­rio. Estos pro­fe­sio­na­les inter­pre­ta­ron las can­cio­nes de los clá­si­cos de Dis­ney con coreo­gra­fías diná­mi­cas y de alto vue­lo, mien­tras los acto­res nos rega­la­ban una bre­ve rese­ña acto­ral de las pelí­cu­las favo­ri­tas de siem­pre. Las ves­ti­men­tas tam­bién se des­ta­ca­ron por su color y extra­va­gan­cia. Nadie mejor para expre­sar­lo que los chi­cos del públi­co, que com­par­tie­ron su pare­cer con revis­ta ÚNICO. Micae­la Sai­to­ne (11), ante la pre­gun­ta sobre los dis­fra­ces, dijo “Me gus­tó el dis­fraz de Mary Pop­pins”; en cam­bio, Sara (7) y Del­fi­na (8) Perey­ra pusie­ron espe­cial aten­ción a los bai­les y decre­ta­ron que el mejor había sido el de “El rey león”, un mix de rap y dan­zas afri­ca­nas al com­pás de una ver­sión moder­na de “Haku­na mata­ta”.

Para Emi­lia Ber­nal, Emi­lia Fer­nán­dez y Mila­gros Belle­ne, todas de 11 años, el momen­to cúl­mi­ne de la obra fue cuan­do, “des­pués de una can­ción tris­te”, explo­tó de ale­gría la pues­ta en esce­na con “Deba­jo del mar”, el himno del opti­mis­mo.

No hay nada más impor­tan­te que los niños; son el teso­ro más pre­cia­do que uste­des tie­nen. Es por eso que se apues­ta a este día.

Vivia­na Vila

Pre­mios, rega­los ¡y más! 

Vivia­na Vila, socia de la empre­sa, inau­gu­ró el sor­teo de pre­mios con un emo­ti­vo dis­cur­so en el que recal­có la impor­tan­cia de cul­ti­var nues­tro niño inte­rior “por­que saca lo mejor de uno. Saca la inocen­cia, la dul­zu­ra, la feli­ci­dad y siem­pre, siem­pre, nos saca una son­ri­sa en la boca”. Orgu­llo­sa de cele­brar el noveno Día del niño en Dal­vian, recor­dó las pala­bras de Don Alfre­do Vila, quien “ama­ba a los niños y con­ci­bió este barrio para los niños, para que las fami­lias vivie­ran de una for­ma dife­ren­te y que los niños tuvie­ran su lugar, su espa­cio y fue­ran feli­ces”.

Por su par­te, Julio Alber­to Cor­tes, Geren­te Gene­ral de Dal­vian, agra­de­ció a los orga­ni­za­do­res por su exi­to­so tra­ba­jo y, espe­cial­men­te, a los asis­ten­tes por su cola­bo­ra­ción. Sin su gene­ro­si­dad, los meren­de­ros Arco Iris, Los Chi­man­gos y Cari­tas Feli­ces no hubie­ran reci­bi­do las leches en pol­vo que los ayu­dan a ali­men­tar a tan­tos chi­cos. “Año tras año es un desafío para Dal­vian crear un día espe­cial para los niños que son los aga­sa­ja­dos”, fue el cie­rre de su dis­cur­so, que dejó en evi­den­cia la dedi­ca­ción del equi­po para tan impor­tan­te acon­te­ci­mien­to.

Lue­go de sus pala­bras, las pre­sen­ta­do­ras Noe­lia Nie­to y Danie­la Gutié­rrez pro­ce­die­ron con la entre­ga de varias pelo­tas de rega­lo, lan­zán­do­las al públi­co, y con el sor­teo de un mono­pa­tín, un pelu­che, una bici­cle­ta, len­tes de reali­dad vir­tual, una Play Sta­tion y el tan espe­ra­do via­je a Búzios para dos per­so­nas. Los gana­do­res se reti­ra­ron satis­fe­chos a casa.

Sin duda algu­na, fue un Día del Niño que gran­des y chi­cos nun­ca olvi­da­rán.

Fotos: Luciano Este­vez / Kla­ker Films

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here