Posee­do­ra de una belle­za inhós­pi­ta y sobre­co­ge­do­ra, la Pata­go­nia argen­ti­na se carac­te­ri­za por pre­sen­tar increí­bles pai­sa­jes natu­ra­les saca­dos de cuen­tos, tales como bos­ques indó­mi­tos, mon­ta­ñas neva­das y enor­mes y majes­tuo­sas masas de hie­lo. Toman­do la Ruta 40 hacia el sur, pode­mos con­tac­tar­nos con la natu­ra­le­za en su más puro esta­do y cono­cer los pobla­dos mági­cos que repo­san al pie de la Cor­di­lle­ra o sobre las cos­tas de los lagos de agua fría y cris­ta­li­na. A con­ti­nua­ción te pre­sen­ta­mos los 10 pun­tos más atrac­ti­vos de la ruta 40 en la indó­mi­ta y mara­vi­llo­sa Pata­go­nia argen­ti­na:

San Mar­tín de los Andes

Nues­tra pri­me­ra para­da es esta loca­ción neu­qui­na famo­sa por estar ubi­ca­da en las cos­tas del lago Lácar. San Mar­tín de los Andes ofre­ce la opción de repo­sar en las pla­yas de varios de sus lagos y, al mis­mo tiem­po, tam­bién se pue­de dis­fru­tar el verano rea­li­zan­do cir­cui­tos de mon­ta­ña, paseos, acti­vi­da­des depor­ti­vas o cir­cui­tos cul­tu­ra­les —por ejem­plo las Noches de las Artes, encuen­tro de pre­sen­ta­cio­nes popu­la­res—. En sus cer­ca­nías se encuen­tra el Par­que Nacio­nal Lanín, don­de se obser­va el cóni­co y neva­do vol­cán homó­ni­mo, y el her­mo­so lago Hue­chu­laf­quen. La ciu­dad, con su arqui­tec­tu­ra en pie­dra y made­ra con­ser­va la ima­gen de villa de mon­ta­ña rodea­da de bos­ques y lagos de ori­gen gla­cia­rio.

Camino de los Sie­te Lagos

Ruta de los 7 Lagos

Se deno­mi­na así al inter­va­lo de la ruta 40 que une las loca­li­da­des de San Mar­tín de los Andes y Villa La Angos­tu­ra y debe su nom­bre a que se avis­tan sie­te lagos duran­te su reco­rri­do: Machó­ni­co, Falk­ner, Villa­rino, Escon­di­do, Corren­to­so, Espe­jo y Nahuel Hua­pi. Es el tra­mo más reco­no­ci­do de Argen­ti­na por los impo­nen­tes pai­sa­jes que se obser­van duran­te el camino.

A la vera de cada lago hay un cam­ping —agres­tes o no— para quie­nes desean hacer algu­na para­da. La expe­rien­cia de acam­par a la luz de las miles de estre­llas que se obser­van en el cie­lo impo­lu­to es incom­pa­ra­ble. La pes­ca, el trek­king, el avis­ta­mien­to de aves, la explo­ra­ción de la flo­ra, etc., son más acti­vi­da­des que te conec­tan con la natu­ra­le­za y que hay que apro­ve­char en estos paraí­sos.
Tam­bién pue­den ser visi­ta­dos otros lagos toman­do des­via­cio­nes de la ruta prin­ci­pal: Meli­qui­na, Her­mo­so, Tra­ful y Espe­jo Chi­co.

Tra­ful

Siguien­do la ruta 40 hacia el sur, en la pro­vin­cia de Neu­quén, se encuen­tra Villa Tra­ful con ape­nas 500 habi­tan­tes. Esta loca­li­dad de belle­za incom­pa­ra­ble for­ma par­te del Par­que Nacio­nal Nahuel Hua­pi y está ubi­ca­da sobre la mar­gen sur del lago Tra­ful. La zona deno­mi­na­da del Cerro Negro y Peni­ten­tes es un pun­to atrac­ti­vo para cono­cer ya que que des­de sus mira­do­res se apre­cia el lago y las impo­nen­tes figu­ras del vol­cán Lanín (del lado argen­tino) y el Villa­rri­ca (del lado chi­leno); y des­de el mira­dor Tra­ful sor­pren­de una vis­ta pano­rá­mi­ca del lago y cerros cir­cun­dan­tes.

Des­de los mira­do­res de Villa Tra­ful se apre­cia el lago y las impo­nen­tes figu­ras del vol­cán Lanín y el Villa­rri­ca.

El acce­so a las diver­sas cas­ca­das del lugar y los paseos lacus­tres per­mi­ten apre­ciar el bos­que sumer­gi­do, la mara­vi­lla más des­ta­ca­da de Tra­ful. Se tra­ta de unos 60 cipre­ses secos que se yer­guen des­de el lecho del lago, sobre­sa­lien­do del agua en algu­nos luga­res.

Villa La Angos­tu­ra

Rodea­do de lagos y bos­ques, este pobla­do cor­di­lle­rano es con­si­de­ra­do el por­tal de entra­da al Par­que Nacio­nal Arra­ya­nes, que res­guar­da uno de los bos­ques más puros y exten­sos de esta exqui­si­ta espe­cie. Se pue­de visi­tar a tra­vés de una increí­ble tra­ve­sía de 12 km a pie o en bici­cle­ta; o tam­bién se pue­de lle­gar por medio de algu­na embar­ca­ción que nave­ga las aguas del majes­tuo­so Lago Nahuel Hua­pi. Este últi­mo, jun­to con el lago y río Corren­to­so cons­ti­tu­yen luga­res idea­les para la prác­ti­ca de acti­vi­da­des náu­ti­cas como kayak, cano­ta­je y wind­surf o sim­ple­men­te dis­fru­tar de las pla­yas de are­nas vol­cá­ni­cas que rodean los lagos de la villa y sus alre­de­do­res.

Un pai­sa­je extra­or­di­na­rio se com­bi­na con la cali­dez y sin­gu­lar belle­za de la arqui­tec­tu­ra de mon­ta­ña. Villa La Angos­tu­ra es un pue­blo tran­qui­lo en el cora­zón de la Pata­go­nia que con­for­ma el Corre­dor de la Ruta 40 y es la esca­pa­da per­fec­ta para los turis­tas que aman la sen­sa­ción alpi­na que ofre­ce la arbo­le­da peren­ne y la degus­ta­ción de cer­ve­za case­ra.

Bari­lo­che

Para muchos, esta ciu­dad de la pro­vin­cia de Río Negro es sinó­ni­mo de invierno, nie­ve y esquí. Sin embar­go, la gama de posi­bi­li­da­des en verano es tan amplia como la can­ti­dad de turis­tas que reci­be men­sual­men­te. Des­de pes­ca, trek­king, cabal­ga­tas, raf­ting, las tra­di­cio­na­les excur­sio­nes a los pun­tos más atrac­ti­vos —inclui­do el via­je a Chi­le por los lagos—, la bue­na gas­tro­no­mía y las acti­vi­da­des noc­tur­nas, Bari­lo­che lo tie­ne todo. Posee la más moder­na y actua­li­za­da ofer­ta en entre­te­ni­mien­tos y espec­tácu­los, un moderno casino, dis­cos, pubs y res­tau­ran­tes lo espe­ran para dis­fru­tar de las noches. Los sitios imper­di­bles son: los Cerros Cate­dral y Otto, el pres­ti­gio­so hotel Llao Llao, la Isla Vic­to­ria, el Cerro Cate­dral, el Cen­tro Cívi­co y, por supues­to, el Lago Nahuel Hua­pi.

El Bol­són

Se encuen­tra al nor­te de la pro­vin­cia de Río Negro, a ori­llas del río Quem­quem­treu, en un valle lleno de árbo­les fru­ta­les. La tem­po­ra­da con más visi­tan­tes es el verano, cuan­do el cli­ma solea­do y tem­pla­do hace de El Bol­són una base popu­lar para el excur­sio­nis­mo, la pes­ca, las cabal­ga­tas por los lagos y mon­ta­ñas cir­cun­dan­tes y la visi­ta a la feria hip­pie. Tam­bién es un buen momen­to para ir las plan­ta­cio­nes de fru­tas loca­les y pro­bar sus pro­duc­tos. La paz y la tran­qui­li­dad están garan­ti­za­das en este des­tino que muchos con­si­de­ran posee una ener­gía espe­cial.

La paz y la tran­qui­li­dad están garan­ti­za­das en El Bol­són.

A 16 kiló­me­tros nace una tra­ma de sen­de­ros por la cor­di­lle­ra de los Andes que con­du­ce a 12 refu­gios de mon­ta­ña con bue­nos ser­vi­cios, cha­cras pro­duc­ti­vas o encan­ta­do­ras hos­te­rías. Pero estos no son el des­tino real, sino el mis­mo camino que, con­du­cién­do­nos por entre el bos­que nati­vo, nos enfren­ta en algu­nos tra­mos con el Río Azul. Al final del tra­yec­to se lle­ga a un valle en don­de está ubi­ca­do el famo­so cajón del Azul. El mis­mo es un caña­dón de 1 metro de ancho por 40 de pro­fun­di­dad. Si uno se aso­ma pue­de ver allá aba­jo correr el río Azul y saber cla­ra­men­te el por qué del nom­bre del río.

Esquel

Situa­da sobre la región cor­di­lle­ra­na de la pro­vin­cia de Chu­but, a 300 kiló­me­tros al sur de Bari­lo­che por la ruta 40, está la ciu­dad de Esquel, la más impor­tan­te en la cor­di­lle­ra chu­bu­ten­se. La ciu­dad está encla­va­da en una depre­sión de los cerros que la rodean a 550 metros sobre el nivel del mar, y los fal­deos le con­fie­ren un aspec­to de anfi­tea­tro. En torno a ella se ele­van el Cerro Nahuel Pan y el Cor­dón Esquel.

Pro­vis­ta de un entorno natu­ral de gran atrac­ti­vo, Esquel es hoy la ciu­dad de ser­vi­cios más impor­tan­te situa­da jun­to al Par­que Nacio­nal Los Aler­ces. Los ríos y lagos que bañan el par­que se des­ta­can por su pure­za y, jun­to al aler­zal mile­na­rio, son con­si­de­ra­dos ver­ge­les idí­li­cos que man­tie­nen su esen­cia intac­ta.

Otro atrac­ti­vo de Esquel es el vie­jo expre­so pata­gó­ni­co, que es prác­ti­ca­men­te un museo andan­te. Rea­li­za un reco­rri­do de 18 kiló­me­tros sobre un terreno de her­mo­sa natu­ra­le­za que sobre sus vago­nes se trans­for­ma en una aven­tu­ra.

El Chal­tén

Al sud­oes­te de la pro­vin­cia de San­ta Cruz, a 90 kiló­me­tros de la míti­ca ruta 40, lue­go de reco­rrer toda la exten­sión del Lago Vied­ma por un camino de asfal­to, se arri­ba a El Chal­tén. Es con­si­de­ra­da la capi­tal argen­ti­na del trek­king por­que la este­pa que la ampa­ra tie­ne múl­ti­ples y varia­das opcio­nes para cami­nar, esca­lar, rea­li­zar excur­sio­nes o paseos. Las emo­cio­nes fuer­tes se des­pier­tan con­tem­plan­do los mile­na­rios gla­cia­res; pes­can­do, nave­gan­do o hacien­do snor­kel en los gran­des lagos; esca­lan­do las cum­bres neva­das y atra­ve­san­do los bos­ques nati­vos de ñires y len­gas.

Cala­fa­te

La ciu­dad del Gla­ciar” es cono­ci­da prin­ci­pal­men­te como el acce­so al par­que nacio­nal Los Gla­cia­res, que pre­ser­va una impor­tan­te área de hie­los con­ti­nen­ta­les y gla­cia­res del bos­que andino-pata­gó­ni­co aus­tral y este­pa pata­gó­ni­ca. “Las pasa­re­las del Gla­ciar” es un paseo fijo des­de don­de se obser­va la inter­mi­na­ble mole blan­ca que deja sin alien­to a quie­nes la con­tem­plan. El mini­trek­king al gla­ciar Peri­to Moreno ya se con­vir­tió en un clá­si­co e invi­ta a cami­nar con gram­po­nes por la super­fi­cie de hie­lo mile­na­ria en una aven­tu­ra lle­na de adre­na­li­na.

Peri­to Moreno, El Cala­fa­te

Por su par­te, el para­dor y hotel de cam­po La Leo­na con­ser­va la his­to­ria viva de los pue­blos ori­gi­na­rios y de los pri­me­ros pobla­do­res, como tam­bién lo hacen las pin­tu­ras y sig­nos rupes­tres de las his­tó­ri­cas “Las Cue­vas de Wali­chu”. Otro de los íco­nos de Cala­fa­te es La Tabli­ta, la posa­da don­de se come el mejor cor­de­ro pata­gó­ni­co, ade­más de los pla­tos más des­ta­ca­dos de la región.

Ushuaia

Mun­dial­men­te cono­ci­da como la ciu­dad más aus­tral del mun­do, Ushuaia está encla­va­da en las cos­tas del Canal Bea­gle, en la Pro­vin­cia de Tie­rra del Fue­go. En esta cau­ti­van­te ciu­dad por­tua­ria se pue­den rea­li­zar un sin­nú­me­ro de aven­tu­ras, como explo­rar esplen­do­ro­sos gla­cia­res, inter­nar­se en pro­fun­dos bos­ques, reco­rrer mon­ta­ñas neva­das, islas, cana­les y fior­dos. Paseos en bar­co, mon­ta­ñis­mo, depor­tes de nie­ve, eco­tu­ris­mo, trek­king y una varia­da ofer­ta comer­cial y cul­tu­ral te ofre­ce esta loca­li­dad al fin del mun­do.

Ushuaia, Pro­vin­cia de Tie­rra del Fue­go.

Entre sus prin­ci­pa­les atrac­ti­vos está el Par­que Nacio­nal Tie­rra del Fue­go, uno de los más bellos del pla­ne­ta, don­de encon­tra­rás impre­sio­nan­tes gla­cia­res, valles, cum­bres andi­nas neva­das, bos­ques pata­gó­ni­cos y espec­ta­cu­la­res cos­tas mari­nas.

Otros luga­res imper­di­bles, lo cons­ti­tu­yen el Gla­ciar Mar­tial, el Cerro Cas­tor –uno de los mayo­res cen­tros para prac­ti­car esquí-, el Monu­men­to Nacio­nal Estan­cia Har­ber­ton y Cabo de Hor­nos, el pun­to más aus­tral del pla­ne­ta.

Bohe­mios, aven­tu­re­ros, entu­sias­tas del trek­king, la esca­la­da, el kayak, moun­tain bike, raf­ting, cabal­ga­tas, pes­ca, etc., aman­tes de la bue­na gas­tro­no­mía y de la cer­ve­za case­ra y quie­nes bus­can tran­qui­li­dad encon­tra­rán su paraí­so en la pata­go­nia argen­ti­na este verano. Solo deben tomar la Ruta 40, ¿hacia don­de? Bien al sur.

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