Por lau­ra Córi­ca

Ya sea que vivás en un peque­ño depar­ta­men­to o en una gran man­sión, segu­ro tu casa ten­drá algo en común con cual­quier otra: que refle­ja la vida del día a día de los que viven allí. Lo que no sabés es que las esta­cio­nes tam­bién ofre­cen a sus habi­tan­tes la opor­tu­ni­dad de per­so­na­li­zar su hogar de acuer­do a la épo­ca del año. Colo­res sua­ves y de la tie­rra. Lo pri­me­ro será crear una atmós­fe­ra más reco­gi­da, con mayor sen­sa­ción de inti­mi­dad. Uno de los pri­me­ros pasos será sus­ti­tuir los com­ple­men­tos y deta­lles de colo­res fres­cos y vibran­tes, por otros que apor­ten una mayor sen­sa­ción de cali­dez. Los colo­res rela­cio­na­dos con la tie­rra, los are­nas, marro­nes, ocres y ver­des pue­den apor­tar­nos esa pale­ta cro­má­ti­ca que esta­mos bus­can­do.

Eco & deco

Podés hacer tu hogar más eco­friendly. Usá mue­bles y com­ple­men­tos reci­cla­dos o res­tau­ra­dos, optá por teji­dos natu­ra­les y mate­ria­les eco­ló­gi­cos en tu hogar. Tam­bién podés reno­var alfom­bras y mobi­lia­rio, de esos que a veces tene­mos guar­da­dos y no usa­mos u ocu­pan un lugar poco esté­ti­co en el hogar, sólo tenés que usar tu crea­ti­vi­dad! Las ten­den­cias apun­tan a pie­zas de ins­pi­ra­ción vin­ta­ge, con estam­pa­dos étni­cos o for­mas geo­mé­tri­cas y de ser posi­ble de ela­bo­ra­ción arte­sa­nal, anu­da­das a mano. Espe­cial­men­te los kilims, están vol­vien­do con mucha fuer­za.

Aplicá estas ideas para darle calidez a tu hogar en esta temporada :

  • Colo­cá flo­res recién cor­ta­das de tonos colo­ri­dos para traer el exte­rior al inte­rior de la casa, y ayu­dar a que sea más cáli­do.
  • Uti­li­zá ele­men­tos de la natu­ra­le­za, como ramas, hojas, piñas, para incor­po­rar tonos roji­zos, naran­jas y terro­sos.
  • Incluí colo­ri­dos tapi­ces, velas e inclu­so jabo­nes en tonos oto­ña­les.
  • Es hora de cam­biar las cor­ti­nas por otras más grue­sas, como por ejem­plo de ter­cio­pe­lo en color bur­deos para suge­rir la idea de calor.
  • Agre­gá alfom­bras de colo­res aco­ge­do­res, con cáli­dos y lujo­sos teji­dos grue­sos para man­te­ner los pies calen­ti­tos.
  • Aña­dí un mon­tón de almoha­do­nes y man­tas extra, o edre­do­nes, para hacer las habi­ta­cio­nes más aco­ge­do­ras.

En épo­cas de frío, los días son más cor­tos, lo que hace que pase­mos menos tiem­po en el jar­dín, pero pode­mos gene­rar un espa­cio al aire libre que sea fas­ci­nan­te gra­cias a la elec­ción de las plan­tas y su deco­ra­ción.

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Muebles y decoración para el jardín en invierno

En tiem­pos don­de lle­ga el frío el jar­dín pue­de ser un espa­cio ideal para cele­brar comi­das, encuen­tros con los ami­gos o dis­fru­tar de un rato de relax. Para ello, pode­mos deco­rar­los con sillas, sofás y mesas, es esen­cial que sean resis­ten­tes al agua! Hay que ele­gir mate­ria­les que no sufran daños con el frío y la hume­dad. Mate­ria­les como mim­bre sin­té­ti­co, hie­rro o plás­ti­co. Tam­bién podés aña­dir ele­men­tos deco­ra­ti­vos como lin­ter­nas, cade­nas de luces o come­de­ros para aves, entre otras.

Plantas y flores de invierno

Con las hojas ver­des de la hie­dra pode­mos dar vida al jar­dín inclu­so en invierno, pero si que­rés dar­le un poco de color y ale­gría optá por plan­tar el árbol del madro­ño. El Cicla­men tam­bién es una plan­ta resis­ten­te al frío e ideal para dar un toque de ele­gan­cia a los mar­cos de las ven­ta­nas duran­te los meses de invierno. Las vio­le­tas sopor­tan bas­tan­te bien las tem­pe­ra­tu­ras del invierno y pue­den apor­tar una intere­san­te nota de color a los jar­di­nes y bal­co­nes.