Te contamos un poco sobre  estos talleres de estimulación dictados en nuestro club.

DESARROLLO MOTOR
El desa­rro­llo motor se con­si­de­ra como un pro­ce­so secuen­cial y con­tí­nuo median­te el cual, los seres huma­nos adquie­ren una enor­me can­ti­dad de habi­li­da­des moto­ras. Este pro­ce­so se lle­va a cabo median­te el pro­gre­so de los movi­mien­tos sim­ples y des­or­ga­ni­za­dos para alcan­zar las habi­li­da­des moto­ras orga­ni­za­das y com­ple­jas. Este no se pro­du­ce de for­ma ais­la­da, sino que se verá influi­do por las carac­te­rís­ti­cas bio­ló­gi­cas que el niño posea (tales como la heren­cia y la madu­ra­ción), por el ambien­te en que se desa­rro­lle y las opor­tu­ni­da­des para el movi­mien­to que se encuen­tran en su entorno.

El tér­mino se refie­re a un apren­di­za­je motor de cam­bio rela­ti­va­men­te per­ma­nen­te en el com­por­ta­mien­to, como resul­ta­do de la prác­ti­ca o expe­rien­cia. Las habi­li­da­des moto­ras repre­sen­tan solu­cio­nes a los obje­ti­vos de los niños. Cuan­do ellos se sien­ten moti­va­dos a hacer algo, pue­den crear un nue­vo com­por­ta­mien­to motor. Ese nue­vo com­por­ta­mien­to es el resul­ta­do de muchos fac­to­res tales como:
El desa­rro­llo del sis­te­ma ner­vio­so: en el encon­tra­mos las pro­pie­da­des físi­cas del cuer­po y sus posi­bi­li­da­des de movi­mien­to, ade­más de la meta que el niño está moti­va­do para alcan­zar.
El apo­yo del entorno: ini­cial­men­te se pen­sa­ba que este desa­rro­llo era un refle­jo direc­to de los cam­bios madu­ra­ti­vos en el sis­te­ma ner­vio­so cen­tral. Actual­men­te se sabe que este pro­ce­so es bas­tan­te com­ple­jo, ya que inte­gra aspec­tos del indi­vi­duo como sus carac­te­rís­ti­cas físi­cas, estruc­tu­ra­les y emo­cio­na­les, estí­mu­los exter­nos que abar­can el medioam­bien­te en el que ope­ra y la tarea / movi­mien­to que rea­li­za con un pro­pó­si­to. Es un pro­ce­so bas­tan­te diná­mi­co y la inter­ac­ción de estos tres com­po­nen­tes da lugar a la adqui­si­ción y desa­rro­llo de habi­li­da­des moto­ras.
PSICOMOTRICIDAD
Es una dis­ci­pli­na que estu­dia el cuer­po des­de una arti­cu­la­ción inter­sis­te­má­ti­ca deco­di­fi­can­do los sig­ni­fi­ca­dos gene­ra­dos por el cuer­po y el movi­mien­to en rela­ción. Cons­ti­tu­yen las seña­les de su salud, de su desa­rro­llo, de sus posi­bi­li­da­des de apren­di­za­je y de inser­ción social acti­va.  Esta es una dis­ci­pli­na que tam­bién uti­li­za­mos para el desa­rro­llo de nues­tras cla­ses. Se basa en la con­cep­ción inte­gral del niño, se ocu­pa de la inter­ac­ción que se esta­ble­ce entre el cono­ci­mien­to, la emo­ción, el movi­mien­to y el desa­rro­llo de su cor­po­rei­dad, así como su capa­ci­dad para expre­sar­se y rela­cio­nar­se en el mun­do que lo rodea. Es la mane­ra de ser y de estar en el mun­do.
Tie­ne como obje­ti­vo o fina­li­dad esta­ble­cer dis­po­si­ti­vos que ope­ren en la prác­ti­ca edu­ca­ti­va, pre­ven­ti­va y tera­péu­ti­ca con encua­dres y téc­ni­cas espe­cí­fi­cas con­tro­la­das en el cuer­po, el espa­cio, el ges­to, la crea­ción y la inter­ac­ción ten­dien­te a garan­ti­zar las mejo­res con­di­cio­nes para el desa­rro­llo armó­ni­co e inte­gra­do de la per­so­na tan­to en la salud como en la enfer­me­dad.
Apor­ta a la salud y a la edu­ca­ción una mira­da ori­gi­nal e inte­gra­do­ra que por un lado estu­dia el pro­ce­so de la géne­sis del Cuer­po – Espa­cio – Movi­mien­to, la acti­tud, el ges­to y la sig­ni­fi­ca­ción des­de el pun­to de vis­ta evo­lu­ti­vo y den­tro de un con­tex­to social, cul­tu­ral e his­tó­ri­co cuyas estruc­tu­ras deter­mi­nan las for­mas de ser, sen­tir, estar y ope­rar en el mun­do, de rela­cio­nar­se con otros, de apren­der, inte­grar­se, trans­gre­dir, pro­du­cir y crear.
Lo que noso­tros pro­po­ne­mos en estas acti­vi­da­des es lograr que el niño alcan­ce un desa­rro­llo ópti­mo en su tota­li­dad, tra­ba­jan­do a tra­vés del movi­mien­to, y en don­de exis­te una inter­re­la­ción dia­léc­ti­ca entre el cuer­po, men­te, el espa­cio del movi­mien­to, la inter­ac­ción (ges­to-acti­tud-pala­bra) cuya base está en la cons­truc­ción, cons­ti­tu­ción y desa­rro­llo de la iden­ti­dad, la comu­ni­ca­ción, el pen­sa­mien­to  y la expre­sión.