Si sos de los viajeros que gustan de conocer nuevos sabores y experiencias sorprendentes, animate a vivir la Cuba más auténtica con estas recomendaciones.

MONTAR A CABALLO
En una plantación de azúcar de Trinidad.

Visi­tá Guái­ma­ro y Magua, unas de las mejo­res hacien­das de la región, subite a una mon­tu­ra y explo­rá los sen­de­ros; o pasá por la cas­ca­da de El Pilón para dar­te un baño en una pis­ci­na natu­ral ali­men­ta­da por una cata­ra­ta.

DONDE ALOJARTE
Hotel Nacional de Cuba

Es el buque insig­nia de la hote­le­ría cuba­na. Sus ser­vi­cios de lujo, dis­tin­ción y cla­se, se man­tie­nen siem­pre intac­tos. Rodea­do de bellos jar­di­nes, el hotel tie­ne una ubi­ca­ción pri­vi­le­gia­da jun­to al male­cón haba­ne­ro, ofre­cien­do una de las mejo­res vis­tas de la ciu­dad.

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CATAR EL MEJOR RON
Aquí los mojitos saben muy bien 

Ni hablar del Ron Collins. Antes de catar saciá tu ape­ti­to con un buen pla­to de ropa vie­ja o un pica­di­llo a la crio­lla, lue­go podés entre­gar­te al sabor del mejor ron cubano en la pres­ti­gio­sa fábri­ca Edmun­do Dan­tes.

QUÉ COSAS DEBES SABER ANTES DE IR

El cash es el rey
se reco­mien­da lle­var mucho, aun­que ten­drás que vol­ver­te un exper­to en asun­tos cam­bia­rios, debi­do a que los impues­tos obli­gan a equi­pa­rar 87 cen­ta­vos de dólar para com­prar un CUC, la mone­da con­ver­ti­ble cuba­na.
Mi casa es tu casa dicen los cuba­nos
Es fácil encon­trar casas de ren­ta que ofre­cen los nacio­na­les, qui­zá te hagan fal­ta, aho­ra que la isla está de moda, la indus­tria turís­ti­ca está bas­tan­te sobre­car­ga­da.
Tenés que visi­tar los lla­ma­dos Pala­da­res
Son hoga­res pre­pa­ra­dos para degus­tar la comi­da tra­di­cio­nal, en diver­sos foros reco­mien­dan a Doña Euti­mia, La Coci­na de Lilliam, La Gua­ri­da, El Grin­go Vie­jo y Café Lau­rent.
Si vas a via­jar más allá de La Haba­na o Vara­de­ro para des­cu­brir la Cuba más autén­ti­ca
No olvi­dés incor­po­rar a tu mochi­la todo lo que con­si­de­res nece­sa­rio, inclui­do un buen boti­quín. En algu­nos luga­res pue­de resul­tar muy com­ple­jo has­ta com­prar un sim­ple cepi­llo de dien­tes.

Y por últi­mo, no te vayas sin dis­fru­tar del ambien­te que tie­ne la noche cuba­na más allá de la pro­pia Haba­na don­de encon­tra­rás La Bode­gi­ta del Medio, La Flo­ri­di­ta, Tro­pi­ca­na que son más turís­ti­cos, tam­bién podés visi­tar las casas de la tro­va de Tri­ni­dad o Cien­fue­gos, las que se mon­tan en la pla­za del pue­blo, para mez­clar­te con la gen­te que con­for­ma esta her­mo­sa cul­tu­ra y qui­zá tomar­se un moji­to o un cuba­li­bre en Viña­les.
Estos son nues­tros con­se­jos para vivir una ver­da­de­ra expe­rien­cia cuba­na, con todo su colo­ri­do y exo­tis­mo. ¿Ya sabés don­de pasar las pró­xi­mas vaca­cio­nes?