Hablamos con el equipo a cargo de la dirección y puesta en marcha de nuestra querida Fiesta Nacional de la Vendimia.

Lilia­na Bodoc (guión e intér­pre­te) es escri­to­ra de nove­las y cuen­tos. Aquí­nos cuen­ta lo que sig­ni­fi­ca para ella par­ti­ci­par de dicho acto: “que me haya con­vo­ca­do este equi­po para escri­bir el guión de la Ven­di­mia sig­ni­fi­có muchí­si­mas cosas, muchí­si­mos apren­di­za­jes. El pri­mer gran apren­di­za­je es sepa­rar­se de lo indi­vi­dual, y poner la pala­bra de uno en fun­ción de un pro­yec­to colec­ti­vo, en pri­mer lugar, pero sobre todo en fun­ción de una fies­ta popu­lar. 
Una fies­ta popu­lar no la deci­de una sola per­so­na, una fies­ta popu­lar tie­ne sus tópi­cos, tie­ne sus cosas esta­ble­ci­das. El pue­blo tie­ne dere­chos, la gen­te que va a la fies­ta tie­ne dere­cho a reen­con­trar­se con eso que va a bus­car, con lo cual una pri­me­ra tarea es des­en­si­llar de la indi­vi­dua­li­dad y poner­se al ser­vi­cio de la fies­ta, eso para mí fue un apren­di­za­je mara­vi­llo­so. Esto se tra­ta de que sea un solo cora­zón latien­do, con un mis­mo pul­so, con un mis­mo rit­mo. Fue un enor­me apren­di­za­je que yo agra­dez­co pro­fun­da­men­te, encon­trar la pala­bra poé­ti­ca, pero la pala­bra poé­ti­ca acer­ta­da para un espa­cio tan gran­de como es la Fies­ta de la Ven­di­mia, que no es el lec­tor con su libro, sino es la mag­ni­fi­cen­cia de la mon­ta­ña, y ahí la pala­bra tie­ne que encon­trar su lugar. Ade­más el plus que me tocó, que es ser par­te de las voces de la Fies­ta, lo cual me emo­cio­na al saber que mi voz va a estar ahí.
Por su par­te, Dar­do Bog­gia (intér­pre­te – voz) nos comen­ta: “Por supues­to, un pla­cer tra­ba­jar aquí, res­ca­tan­do lo que dice Lilia­na, el tema del tex­to mara­vi­llo­so que ella ha cons­trui­do, cómo se enri­que­ce con el apor­te de acto­res, músi­cos, bai­la­ri­nes y las voces, que es como una rein­ter­pre­ta­ción del tex­to a veces, no? Se enri­que­ce, se enal­te­ce con todo el tra­ba­jo de la gen­te, y res­ca­tar por supues­to lo colec­ti­vo que para mí es mara­vi­llo­so. El pla­cer pro­fun­do de com­par­tir con Lilia­na, con Son­ya y con toda la gen­te que está tra­ba­jan­do. Muy a gus­to, muy feliz, y muy hon­ra­do de ser par­te de este fan­tás­ti­co gru­po.
Gui­ller­mo del Cur­to (asis­ten­te de direc­ción), por su par­te, nos comen­ta que es quien acom­pa­ña a Son­ya, está a su lado, pre­dis­pues­to, sien­do un ojo clí­ni­co de todo lo que obser­va , hacien­do coaching a todos, por ahí guar­dan­do silen­cio para obser­var y hablar en los momen­tos indi­ca­dos y ser la som­bra de Son­ya, acom­pa­ñán­do­la y sos­te­nién­do­la en todo lo que le pida.
Ya más aden­tra­dos en el calu­ro­so medio­día de otro sába­do de enero, pero res­guar­da­dos en una de las ofi­ci­nas del espa­cio Le Parc, Son­ya Seja­no­vich (direc­to­ra), nos res­pon­de algu­nas inquie­tu­des.
HAY EQUIPO. Fernando, Liliana, Sonya, Dardo y Guillermo.

HAY EQUIPO. Fernando, Liliana, Sonya, Dardo y Guillermo.

Qué se sien­te estar a car­go de seme­jan­te even­to?
Estar a car­go de esto es algo muy fuer­te y emo­ti­vo. Siem­pre tenés la idea, pero a medi­da que vas tran­si­tan­do te das cuen­ta de la mag­ni­tud que tie­ne la fies­ta, es inmen­sa! Cada vez que te vas invo­lu­cran­do más con artis­tas y téc­ni­cos,  decís ¡Guau! 
Me sien­to muy acom­pa­ña­da al estar a car­go de la fies­ta, que es lo mis­mo que te dije­ron Lilia­na y Dar­do. Hay un equi­po fuer­te a nivel humano que le está ponien­do mucha garra, tiran­do todos para el mis­mo lado. Los gran­des even­tos siem­pre están com­pues­tos por equi­pos pero no siem­pre logran tra­ba­jar armo­nio­sa­men­te en con­jun­to. Creo que lo par­ti­cu­lar de esta fies­ta es que las áreas se inter­re­la­cio­nan, dia­lo­gan ideas y pro­ce­sos. 
Una vez que selec­cio­na­ron su pro­pues­ta, cuán­do comen­za­ron con la pues­ta en mar­cha?
Des­de que gana­mos creo que no para­mos. Fue una segui­di­lla de cosas que van suce­dien­do,  aun­que sea el míni­mo trá­mi­te, ese trá­mi­te lle­va a otra cosa, y en el momen­to que menos te das cuen­ta no paras­te y seguis­te tra­ba­jan­do a full. Este pro­yec­to tie­ne pro­ce­sos y por ejem­plo noso­tros a fines de octu­bre o prin­ci­pios de noviem­bre supi­mos el gana­dor, enton­ces comen­za­mos con la selec­ción de los músi­cos y en diciem­bre empe­za­mos con la gra­ba­ción de algu­nos temas. En las diver­sas áreas hubo un tra­ba­jo con­ti­nuo, per­ma­nen­te y para­le­lo.
Pre­vio a la fies­ta, tie­nen que hacer una pre­sen­ta­ción?
Cuan­do con­cur­sás pre­sen­tás todo el pro­yec­to, des­de el esce­na­rio en 3D, efec­tos espe­cia­les, coreo­gra­fía y músi­cos, es algo que se cono­ce como pla­ni­lla sába­na, que es una maque­ta gigan­te de todas las áreas, es como pre­sen­tar el pro­yec­to com­ple­to, inclu­si­ve los temas musi­ca­les semi com­pues­tos. 
Lue­go hay un colo­quio don­de podés pro­fun­di­zar la pro­pues­ta, noso­tros por ejem­plo lle­va­mos dos cua­dros musi­ca­les con bai­la­ri­nes y los pre­sen­ta­mos en vivo al jura­do, este tipo de pre­sen­ta­ción es lo que faci­li­ta que eli­jan al gana­dor. Aho­ra esta­mos tra­ba­jan­do para cum­plir con todas las eta­pas, las coreo­gra­fías, las actua­cio­nes y la pre­pa­ra­ción de las dis­tin­tas pos­ta­les.
¿Qué la dife­ren­cia de otras Ven­di­mias?
Creo tie­ne una fuer­te base con­cep­tual a nivel guión y pues­ta en esce­na, es muy coti­dia­na, en el sen­ti­do de la poe­sía que tie­ne la vida mis­ma, des­per­tar­te y ver el ama­ne­cer o un atar­de­cer, esas cosas coti­dia­nas que pue­de enten­der cual­quie­ra, más allá de lo que hagas, por­que en este caso es una hon­ra al men­do­cino y par­ti­cu­lar­men­te al viña­te­ro. 
Hay un leit­mo­tiv que es esto de que “menos es más”, a veces no hace fal­ta recu­rrir a tan­to relleno o rui­do para hacer algo intere­san­te. Hoy en día esta­mos acos­tum­bra­dos a una vorá­gi­ne. La fies­ta tien­de a mos­trar­nos otra cosa, a ser más pau­sa­dos, más poé­ti­cos, a con­tem­plar las cosas que nos rodean des­de otro lugar, que no es que no lo tene­mos, sino que a veces no nos damos el tiem­po de recu­pe­rar ese espa­cio, esa obser­va­ción de lo que nos rodea.
¿Qué lugar van a ocu­par las sobe­ra­nas en el acto?
Se las ha teni­do en cuen­ta como par­te de la mis­ma fies­ta, recién hablá­ba­mos de eso. Tie­nen su lugar en la fies­ta. Las rei­nas han ido ocu­pan­do luga­res dis­tin­tos des­de que todo comen­zó. 
Ante­rior­men­te, las ele­gían en el mis­mo viñe­do, hoy en día todo es muy dis­tin­to. En fin, sin reve­lar mucho de la fies­ta, el lugar que ocu­pa la rei­na es cla­ro y jus­to.
¿Ese día lo vas a vivir como espec­ta­do­ra o ajus­tan­do tuer­cas?
En reali­dad estás de los dos lados. Por un lado estás miran­do la fies­ta para poder dar pau­tas a quie­nes están detrás de esce­na. Es un ida y vuel­ta, tenés que ver para dele­gar, y en esto cola­bo­ra Gui­lle, para cubrir­me don­de no lle­go a estar y ver don­de no lle­go a ver. 
Ese día es fun­da­men­tal que cada uno cum­pla su rol: intér­pre­tes, bai­la­ri­nes, asis­ten­tes, téc­ni­cos. Los téc­ni­cos tie­nen un rol muy impor­tan­te, que no se toma en cuen­ta. En nues­tra fies­ta son más de 30, son los que hacen que la fies­ta tome cli­ma, se poten­cie. Para que todo flu­ya nece­si­tás un ilu­mi­na­dor, un téc­ni­co en soni­do y demás. Es un sec­tor que no está tan valo­ra­do y es fun­da­men­tal empe­zar a tener­lo en cuen­ta des­de otro lugar. 
No me plan­teo mucho el día de la fies­ta, yo voy vivien­do el día a día y me dejo sor­pren­der por las cosas. Si voy con un obje­ti­vo, ten­go una visión pun­tual, una meta a la que voy fir­me­men­te. Lo ten­go cla­ro pero no me plan­teo cómo será ese día. 
Creo que no está bueno como una for­ma de vida, tener dema­sia­das expec­ta­ti­vas de las cosas, para poder sor­pren­der­te vos mis­mo, por­que si no la decep­ción pue­de ser bru­tal.
Res­pec­to a Mar­ce­lo Rosas, es con­cre­tar lo que se ges­tó y habló, tenién­do­lo pre­sen­te a cada paso.