En el Barrio Dal­vian, un gru­po de volun­ta­rios se ha orga­ni­za­do para el res­guar­do y pos­te­rior adop­ción de los calle­je­ros que lle­gan al lugar.
A veces están per­di­dos, se han esca­pa­do de sus hoga­res o sim­ple­men­te han lle­ga­do deam­bu­lan­do. El gru­po bus­ca a sus due­ños en pri­me­ra ins­tan­cia y de no apa­re­cer los mis­mos, les bus­ca un hogar. Los perri­tos son alo­ja­dos en cani­les lim­pios, son revi­sa­dos por los vete­ri­na­rios de la Clí­ni­ca Vete­ri­na­ria del Oes­te, les rea­li­zan los tra­ta­mien­tos que requie­ran, se des­pa­ra­si­tan, vacu­nan y cas­tran. El gru­po se reúne perió­di­ca­men­te para orga­ni­zar las acti­vi­da­des y cum­plir así el obje­ti­vo: “cada perri­to, un hogar”. Ya se han supe­ra­do las 100 adop­cio­nes y se aspi­ra a mucho más.
Lo que en un prin­ci­pio se pre­sen­tó como una temi­ble perre­ra se con­vir­tió (hace unos meses cuan­do las volun­ta­rias se hicie­ron car­go de los cani­les con cola­bo­ra­ción del Barrio,
en un lugar don­de los perros tenían un final incier­to), en un espa­cio de con­ten­ción, cari­ño y dedi­ca­ción hacia los canes . Las per­so­nas que con­for­man el gru­po no son sola­men­te del Barrio Dal­vian sino que par­ti­ci­pan tam­bién pro­tec­to­ras de barrios veci­nos. Y toda ayu­da es des­de ya bien­ve­ni­da.
Roga­mos que los veci­nos no ingre­sen vaga­bun­dos al barrio, el gru­po  ESTA EXCEDIDO de tra­ba­jo con la can­ti­dad de perros que deam­bu­lan en el con­jun­to.
El gru­po posee su pági­na de face­book  “Perri­tos de los cani­les“.   Quie­nes deseen adop­tar, o bus­can un perri­to per­di­do en las inme­dia­cio­nes pue­den diri­gir­se a la mis­ma para con­sul­tar.