El pan integral cuenta con un máximo aporte de fibras y nutrientes siendo un alimento rico en minerales y vitaminas. Estos aportes con los que cuenta el pan integral proporcionan importantes beneficios a la salud. 

El pan está con­si­de­ra­do un ali­men­to fun­da­men­tal para el orga­nis­mo, esto es posi­ble al con­ser­var todas las pro­pie­da­des y nutrien­tes de los gra­nos sin refi­nar. Con­tie­ne hidra­tos de car­bono, que es una fuen­te de energía impor­tan­te y que toda per- sona nece­si­ta para vivir y poder desa­rro­llar sus acti­vi­da­des. El pan inte­gral es también una fuen­te de fibras, vita­mi­nas y además de otras pro­pie­da­des que mejo­ran la salud. Estas cua­li­da­des no las tie­ne el pan blan­co. Se reco­mien­da inge­rir a dia­rio estos pro­duc- tos, que el pan inte­gral cuen­ta por su impor- tan­te apor­te de nutrien­tes. Los médicos, pro­fe­sio­na­les dedi­ca­dos a estu­diar una bue- na alimentación acon­se­jan con­su­mir entre 20 y 35gramos de fibra por día. Para cum­plir con este come­ti­do el pan inte­gral es una opción ideal dado que se pue­de apro­ve­char todas las pro­pie­da­des de los gra­nos de una for­ma rápida y dis­fru­tan­do de su sabor al incluir median­te su inges­ta los bene­fi­cios de los ali­men­tos con fibra a nues­tra die­ta.
El pan inte­gral es supe­rior al pan blan­co en nutrien­te y como diji­mos ante­rior­men­te en fibras, dado que los pro­duc­tos con que están pre­pa­ra­dos, es decir su mate­ria pri­ma no ha sido refi­na­da. Sino que son el resul­ta­do de moler el grano de cereal ente­ro.
De esta for­ma con­ser­va todas sus par­tes y sus nutrien­tes.
A dife­ren­cia de los panes tra­di­cio­na­les ela- bora­dos a par­tir de hari­na blan­ca refi­na­da. Y lo que suce­de con la hari­na blan­ca refi­na- da es que duran­te el pro­ce­so de refi­na­mien- to pier­den los cerea­les lo más bene­fi­cio­so de los gra­nos y solo se lle­ga a uti­li­zar el cen- tro, que está for­ma­do en su gran mayoría por almidón.
Por lo tan­to duran­te este pro­ce­so se pier­den las fibras y jun­to con ella los mine­ra­les, vita- minas y nutrien­tes varios e impor­tan­tes, que se encuen­tran en otras capas de los gra­nos del cereal. Un grano de cereal está cons­ti­tui­do por capas que son: Ger­men, albu­men, cor­te­za. El ger­men corres­pon­de al embrión de la nue­va plan­ta y es la par­te más nutri­ti­va del grano. En esta capa se hallan con­cen­tra­das las pro­teí­nas, vita­mi­nas (B1, B2, B6, E y K) al igual que mine­ra­les como pota­sio, fós­fo­ro, cal­cio y mag­ne­sio.  También se encuen­tran ácidos gra­sos no satu­ra­dos y en pequeñas can­ti­da­des, hie­rro, man­ga­ne­so, zinc, flúor, yodo. Albu­men es el teji­do que rodea al embrión del tri­go. Con­tie­ne almidón y otros hidra- tos de car­bono, a dife­ren­cia de los ali­men­tos refi­na­dos que con­tie­nen solo esta par­te, por- qué las demás se des­tru­yen con la molien­da. Y como última capa tene­mos la cor­te­za que es la par­te exter­na del grano. Esta capa está for­ma­da por todas las cubier­tas pro­tec­to­ras, ricas en hie­rro, fósforo, cal­cio, sílice, pota­sio, mag­ne­sio y vita­mi­nas A, B, D, E, y K.

PAN SALVADO DE MOLDE CON SEMILLAS ( por nues­tra Chef Car­la Gar­cia)

Para el fer­men­to: 15 gr. leva­du­ra fres­ca, 6 gr. azúcar, 50 gr. hari­na 000, 100 gr. agua.
Para la masa: 500 gr. hari­na inte­gral extra­fi­na, 100 gr. acei­te de gira­sol o maíz, 300 gr. agua tibia, 8 gr. sal fina, 5 gr. sal­va­do, 5 gr. leche en pol­vo, 5 gr. leva­du­ra fres­ca.
Opcio­nal: Mix de semi­llas (gira­sol pela­do, sésamo inte­gral, lino) 15grs
Paso a Paso
Fer­men­to: Mez­cla­mos la leva­du­ra, azúcar, agua tibia y agua. Lle­va­mos a un lugar tibio y deja­mos dupli­car el volú­men. Si desea­mos colo­car las semi­llas, las hidra­ta­mos con agua has­ta cubrir­las 5 minu­tos antes de colo­car en la masa.
Masa: Colo­ca­mos en un bols el hari­na, sal, leche en pol­vo y mez­cla­mos. Rea­li­za­mos un hue­co en el medio don­de colo­ca­mos la leva­du­ra, fer­men­to, acei­te y agua tibia (semi­llas). Uni­mos y for­ma­mos una masa lisa, lle­va­mos a un lugar tibio y deja­mos que dupli­que su volú­men. Lue­go des­ga­si­fi­ca­mos, cor­ta­mos, for­ma­mos el bollo, colo­ca­mos en el mol­de inglés pre­via­men­te acei­ta­do y enha­ri­na­do. Deja­mos dupli­car nue­va­men­te el volú­men y coci­na­mos a 190º por 25 minu­tos. Por últi­mo deja­mos enfriar sobre reji­lla.
Tips de la chef
Tra­ba­jar con hari­na inte­gral livia­na (extra­fi­na), para obte­ner un pan espon­jo­so, dejar que la espon­ja dupli­que bien su volú­men.