Seguramente ya has probado alguno de estos ejemplares, los llamados vinos de tiza aún son un misterio, pero hoy en día están muy presentes en nuestras mesas y paladares.

Los vinos de tiza son una nue­va ten­den­cia que qui­zá, como otros tan­tos des­cu­bri­mien­tos, sur­gie­ron de una con­jun­ción de ele­men­tos que sin pen­sar­lo die­ron a lugar a algo nove­do­so. En este espa­cio te vamos a con­tar de qué se tra­ta esta nue­va cla­si­ca­fi­ción en vinos.
Se cree que la lle­ga­da de los cul­ti­vos en altu­ra los cua­les ase­gu­ran un cli­ma más frío a las vides, sería el fac­tor prin­ci­pal que inci­de en tan par­ti­cu­lar tex­tu­ra de estos vinos. Por otro lado, el ade­lan­to de la madu­ra­ción en bus­ca de esti­los más fres­cos y el estrés en el sue­lo debi­do a la pre­sen­cia de car­bo­na­tos de cal­cio, pue­den ser otras de las cau­sas res­pon­sa­bles de esa sen­sa­ción áspe­ra como si fue­ra una tiza en la len­gua.
A la fecha, hay una mul­ti­tud de tin­tos loca­les que pro­vie­nen de la región de Gual­ta­llary y Para­je Alta­mi­ra, ubi­ca­dos en el Valle de Uco, que bus­can real­zar esa expre­sión. Y si bien aún no está tan cla­ro cuál es la suma de fac­to­res que deter­mi­na este intri­gan­te resul­ta­do, en estos ejem­pla­res se apre­cian sin­gu­la­res tani­nos.
Cual­quie­ra sean los moti­vos por el cual las vides pro­duz­can este par­ti­cu­lar pro­duc­to, la tiza es una reali­dad que se per­ci­be en nues­tros pala­da­res. Algu­nos a rman que estos tani­nos le otor­gan a los vinos una “fres­cu­ra secan­te” otro van más allá y ase­gu­ran sen­tir en ellos un “dejo salino que les recuer­da al mar”. Y algo de razón tie­nen en eso, son espe­cí­me­nes jóve­nes e impe­tuo­sos cria­dos en sue­los cal­cá­reos for­ma­dos por depó­si­tos de ances­tra­les crus­tá­ceos y cochi­ni­llas, algo de sabor a mar debió que­dar en ellos.
Una cosa sí es segu­ra esa tex­tu­ra es una sen­sa­ción nue­va para un mer­ca­do como el nues­tro, que has­ta aho­ra ofre­cía sabo­res ter­sos o rugo­sos según la juven­tud del vino. A esas dos se suma esta nue­va varian­te, por la que los aman­tes del vino están dis­pues­tos a pagar la dife­ren­cia.
Doña Pau­la 1350 es su mejor expo­nen­te. Es un tin­to inten­so, de fru­ta negra, roja, espe­cias dul­ces y posee una aci­dez jugo­sa. Pero por sobre todo, con­tie­ne este tipo de tani­nos a los cua­les nos refe­ri­mos. Un deli­cio­so refe­ren­te en esta cate­go­ría.
Estas son las carac­te­rís­ti­cas prin­ci­pa­les de los deno­mi­na­dos vinos de tiza, te invi­ta­mos a que los prue­bes y des­cu­bras un nue­vo sabor pro­ve­nien­te del Valle de Uco que segu­ro que te sor­pren­de­rá.