Todo el mundo conoce Pokémon GO y muchos ya lo están jugando. Es sin duda, uno de los grandes temas de conversación de este año, te contamos algunas experiencias y curiosidades de este juego que atrapa a grandes y pequeños.

Todos los días, usua­rios de todo tipo salen a la calle en bus­ca de nue­vos Poké- mon que cap­tu­rar con la que es una de las apli­ca­cio­nes más exi­to­sas que jamás ha exis­ti­do, ¿cúal será el secre­to de su éxi­to? Lo ver­da­de­ra­men­te diver­ti­do de este jue­go, es la sen­sa­ción de salir a cazar en una urbe del siglo XXI, en com­pa­ñía de ami­gos o fami­lia­res. Un ejem­plo de ello fué lo que ocu­rrió en Syd­ney, cuan­do con el obje­ti­vo de pasear jun­tos en bus­ca de nue­vos mons­truos de bol­si­llo, miles de per­so­nas aban­do­na­ron sus cómo­dos asien­tos y se suma­ron en una cam­pa­ña de bús­que­da masi­va.

Vivir como entrenador Pokémon es posible

Des­de hace ya un par de años es posi­ble vivir de jugar video­jue­gos, gra­cias a los patro­ci­nios y publi­ci­dad. Poké­mon Go no podía que­dar­se atrás, los anun­cian­tes han comen­za­do a patro­ci­nar juga­do­res. Es el caso de Nick John­son, el pri­mer esta­dou­ni­den­se en cap­tu­rar los 142 Poké­mon dis­po­ni­bles en Esta­dos Uni­dos, fue con­tac­ta­do por los hote­les Marriott para ofre­cer­le un patro­ci­nio en su bús­que­da para atra­par a todos los Poké­mon del mun­do.

Una mala

En los vídeos de pre­sen­ta­ción, los com­ba­tes Poké­mon pare­cían un acon­te­ci­mien­to épi­co, com­ba­tien­do sin cuar­tel en bus­ca de pro­cla­mar a un úni­co ven­ce­dor. Pero los com­ba­tes no son tan espec­ta­cu­la­res como en los trái­lers; pul­sás y ata­cás, ya está.

Una buena

Si has juga­do Game­boy en tu infan­cia, habrás trans­fe­ri­do Poké­mons con otra per­so­na para poder com­ple­tar la Poké­dex o sim­ple­men­te para evo­lu­cio­nar a algu­nos Poké­mons; esto será la pró­xi­ma nove­dad que todos espe­ra­mos.
Poké­mon GO ha con­se­gui­do unir a toda una gene­ra­ción que se ha cria­do con este dibu­jo ani­ma­do. Salir a dar una vuel­ta por el cen­tro de Ciu­dad en bus­ca de gim­na­sios y Poké­pa­ra­das, se ha con­ver­ti­do en algo común. Cien­tos de chi­cos se vuel­ven a ver en pla­zas y par­ques per­si­guien­do ani­ma­les fan­tás­ti­cos. Este atra­pan­te jue­go te lle­va a salir con tus ami­gos a dar una vuel­ta, tomar­te algo y seguir con tu explo­ra­ción; te ani­ma a hablar con gen­te que no cono­cés o com­par­tir módu­los cebo entre varios para que los Poké­mons comien­cen a acer­car­se.
Te invi­ta a salir de casa, y ver tu ciu­dad como un patio de jue­gos. Quién hubie­ra pen­sa­do que Nin­ten­do, una com­pa­ñía de video­jue­gos, hubie­ra podi­do gene­rar tan­to revue­lo mun­dial con esta poke­ma­nía.