Apos­ta­da sobre la mar­gen nor­te del lago Alu­mi­né, entre cerros y lagos gla­cia­rios y pro­fu­sos bos­ques de mile­na­rios pehue­nes a los que debe su nom­bre, se encuen­tra Villa Pehue­nia-Moquehue. Esta pin­to­res­ca aldea cor­di­lle­ra­na situa­da en el cen­tro oes­te de la pro­vin­cia del Neu­quén (a 360 km de la ciu­dad y a solo 15 km de Chi­le) sedu­ce con su belle­za duran­te todo el año.

Sus impo­nen­tes pai­sa­jes pro­po­nen diver­sas opcio­nes para los aman­tes de la tran­qui­li­dad y la natu­ra­le­za. Su impo­nen­te geo­gra­fía per­mi­te rea­li­zar depor­tes náu­ti­cos y pes­ca depor­ti­va en lagos de aguas trans­lú­ci­das; cabal­ga­tas y sen­de­ris­mo en cami­nos mon­ta­ño­sos o sim­ple­men­te rela­jar­se en ínti­ma cone­xión con el entorno. Como otras aldeas andi­nas, tam­bién invi­ta a delei­tar su gas­tro­no­mía típi­ca: pla­tos ela­bo­ra­dos con tru­chas, cor­de­ro y chi­vi­to acom­pa­ña­dos con ade­re­zos, sal­sas y pas­tas ela­bo­ra­das con el fru­to de la arau­ca­ria arau­ca­na; y mari­da­das con vinos pata­gó­ni­cos y cer­ve­za arte­sa­nal.

El Cir­cui­to Pehue­nia es el más des­ta­ca­do de la región: a tra­vés de 130 km, el pai­sa­je rega­la arro­yos, ríos, cas­ca­das, lagos, mon­ta­ñas. El cir­cui­to conec­ta los lagos Alu­mi­né, Moquehue, Pul­ma­rí, Nom­pehuen y Ñor­quin­co, cuyas aguas cris­ta­li­nas con­tras­tan con una espe­sa vege­ta­ción de pehue­nes (árbo­les lon­ge­vos que cre­cen natu­ral­men­te y de for­ma exclu­si­va en este rin­cón del mun­do), ñires, len­gas y coihues.

Su impo­nen­te geo­gra­fía per­mi­te rea­li­zar depor­tes náu­ti­cos y pes­ca depor­ti­va en lagos de aguas trans­lú­ci­das; cabal­ga­tas y sen­de­ris­mo en cami­nos mon­ta­ño­sos o sim­ple­men­te rela­jar­se en ínti­ma cone­xión con el entorno.

Uno de los cir­cui­tos de trek­king más impor­tan­tes es el vol­cán Batea Mahui­da a solo 9 km de la villa. El tra­yec­to per­mi­te acer­car­se al pie del vol­cán e ingre­sar has­ta la mis­ma lagu­na del crá­ter, don­de la pano­rá­mi­ca es inigua­la­ble: des­de su cima se apre­cian los vol­ca­nes Villa­rri­ca, Llai­ma, Llon­qui­may y Lanín -que se ele­va a 3776 metros sobre el nivel del mar, en el Par­que Nacio­nal Lanín-. Des­de Villa Pehue­nia se pue­de acce­der a este par­que, que com­pren­de 379.000 hec­tá­reas de área reser­va­da, para el reguar­do y pro­tec­ción de una impor­tan­te por­ción del bos­que andi­no­pa­ta­gó­ni­co.

Otro cir­cui­to que se pue­de rea­li­zar a pie o en bici­cle­ta es el deno­mi­na­do Para­je La Angos­tu­ra, un lugar don­de se unen los bellí­si­mos lagos Alu­mi­né y Moquehue. Allí se encuen­tra la reser­va de la comu­ni­dad Mapu­che Puel. El para­je cuen­ta con 5 lagu­nas rodea­das de bos­que de pehue­nes, len­gas y coihues. La comu­ni­dad abo­ri­gen ofre­ce ser­vi­cios de cam­pings orga­ni­za­dos, cami­na­tas y cabal­ga­tas guia­das.

Pero Villa Pehue­nia es solo uno de los des­ti­nos de la Ruta del Pehuén. Pue­de ser el comien­zo para des­cu­brir Copahue, Caviahue y Alu­mi­né.

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